La decisión del Tribunal Supremo de ordenar el cese de la emisión de ‘El Rosco’ en Antena 3 ha provocado un terremoto inmediato en el sector audiovisual español. En paralelo a esa resolución judicial, se ha conocido que Mediaset cerró hace más de un año la compra de los derechos del mítico juego final del concurso, en una operación estratégica que ahora cobra una relevancia decisiva.
El acuerdo, firmado con la productora neerlandesa MC&F, propietaria del formato, estaba condicionado a una resolución favorable de los tribunales, lo que convierte la maniobra en una apuesta a largo plazo que el grupo de Fuencarral ha activado justo cuando el conflicto judicial entra en su fase más determinante.
Un movimiento calculado antes del fallo
Según la información disponible, la operación fue impulsada por la dirección de Mediaset bajo el mandato del consejero delegado Alessandro Salem, que habría cerrado el pacto con la productora internacional en previsión del desenlace judicial del caso.
El acuerdo contemplaba la adquisición de los derechos de explotación de ‘El Rosco’, la prueba final de Pasapalabra, considerada el elemento más emblemático y de mayor impacto de audiencia del formato.
La clave del contrato era su activación condicionada a una sentencia favorable del alto tribunal, un escenario que finalmente se ha producido con el fallo del Supremo.
El Supremo cambia el tablero televisivo
La resolución judicial confirma la sentencia previa de la Audiencia Provincial de Barcelona y obliga a Antena 3 a cesar la emisión de ‘El Rosco’, al considerar que el formato está protegido por derechos de propiedad intelectual pertenecientes a MC&F.
El fallo no solo prohíbe su emisión, sino que también ordena medidas especialmente contundentes, como la retirada y destrucción de material audiovisual vinculado a la prueba, al considerar que forma parte de una obra protegida.
El Supremo avala así que ‘El Rosco’ no es una idea genérica, sino un formato estructurado con entidad propia dentro del ámbito de la propiedad intelectual.
Mediaset se posiciona para explotar el formato
Mientras el fallo judicial reconfigura el futuro inmediato de Pasapalabra, Mediaset se sitúa ahora en posición privilegiada para explotar comercialmente la prueba más reconocida del concurso.
Sin embargo, el grupo de Fuencarral no ha anunciado aún ningún movimiento concreto sobre su incorporación a la parrilla de Telecinco o Cuatro, y fuentes del sector apuntan a que, por el momento, no existe un formato cerrado para su emisión.
El control del formato seguirá dependiendo de la autorización de la productora neerlandesa MC&F, lo que abre un nuevo escenario de negociación entre cadenas y propietarios de derechos.