La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León ha celebrado una reunión con representantes del sector avícola para coordinar la respuesta frente a la enfermedad de Newcastle, intensificar las medidas para frenar su avance, reducir al mínimo las consecuencias sobre las granjas y posibilitar que la actividad productiva se recupere lo antes posible.
Con esta finalidad, el consejero del ramo, Joaquín Antonio Pino, acompañado por el jefe de Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de Valladolid, Óscar Sayagués, y por veterinarios oficiales de la Junta de Castilla y León, ha participado en Ataquines (Valladolid) en un encuentro de trabajo con un grupo de avicultores, a los que ha trasladado de primera mano las actuaciones que está llevando a cabo la Administración autonómica, tanto en el ámbito sanitario como en el económico, además de recoger sus preocupaciones y sugerencias.
Durante la sesión, el consejero ha manifestado su inquietud por el aumento de los focos detectados y ha recalcado que la situación actual obliga a extremar al máximo las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones avícolas.
En esta línea, ha detallado que la Junta está reforzando los controles para revisar los puntos más sensibles, tanto en la bioseguridad estructural de las granjas como, de forma especial, en la bioseguridad operacional, directamente ligada al factor humano.
Joaquín Antonio Pino ha subrayado que las explotaciones avícolas de Castilla y León ya presentan un nivel de bioseguridad elevado, si bien el escenario actual pone de manifiesto la conveniencia de avanzar un paso más en la mejora de las condiciones y de los protocolos vigentes, sobre todo de cara a los procesos de repoblación de las naves una vez superada la enfermedad.
El responsable autonómico ha remarcado que la Junta está actuando “desde el primer minuto” con total transparencia y en estrecha coordinación con el sector y con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, con el fin de realizar un seguimiento diario de la evolución de la enfermedad y poder tomar las decisiones necesarias con la mayor agilidad posible.
En este contexto, ha indicado que el proceso de despoblamiento de las explotaciones afectadas avanza a buen ritmo. Los datos ponen de manifiesto la creciente capacidad de respuesta de los servicios veterinarios y del conjunto de profesionales implicados, aunque ha recalcado que ahora el esfuerzo principal debe orientarse a reforzar las medidas preventivas en las granjas para impedir la aparición de nuevos contagios.
Vacunación, planes de contingencia y apoyo económico
Durante el encuentro, Joaquín Antonio Pino ha vuelto a incidir en la vacunación como herramienta clave para proteger a las explotaciones frente a la enfermedad de Newcastle y ha animado a los avicultores a aplicar de forma correcta los programas vacunales, uno de los requisitos esenciales para poder autorizar la repoblación de las instalaciones.
Asimismo, ha considerado especialmente conveniente que todas las explotaciones cuenten con planes de contingencia específicos que permitan reaccionar con rapidez y eficacia ante cualquier sospecha o confirmación de la enfermedad.
En relación con el abastecimiento de vacunas, el consejero ha trasladado al sector que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental mantiene una colaboración estrecha con el Ministerio de Agricultura y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para garantizar la llegada de las dosis necesarias en el menor tiempo posible, comprometiéndose a simplificar al máximo todo el procedimiento.
En la reunión también se han revisado los protocolos fijados para la notificación de posibles positivos, las actuaciones que deben ponerse en marcha desde el momento en que se detecta un foco y los trámites habilitados por la Junta para que los titulares de las explotaciones puedan solicitar las ayudas y compensaciones previstas, asumiendo el consejero el compromiso de revisar y simplificar al máximo estos procesos.
El titular de Agricultura ha lanzado un mensaje de confianza al sector y ha reiterado la voluntad de la Junta de seguir destinando todos los recursos necesarios para controlar la enfermedad, respaldar económicamente a las explotaciones afectadas y recuperar cuanto antes la normalidad productiva.
Al mismo tiempo, ha apelado a la corresponsabilidad de todos los profesionales del sector, remarcando que la Administración cumplirá con todas sus obligaciones, pero que el éxito de la estrategia depende igualmente del compromiso de las integradoras con el cumplimiento estricto de las medidas de prevención y bioseguridad, así como de la revisión de sus rutinas y de sus propios protocolos de autocontrol.