Cataluña activa un plan para controlar el jabalí en las Terres de l’Ebre ante el riesgo de tuberculosis animal

Cataluña despliega un plan de control del jabalí en las Terres de l’Ebre para reducir el riesgo de tuberculosis animal en fauna silvestre y ganado.

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El Departament de Agricultura de la Generalitat ha puesto en marcha el Plan de Control Poblacional (PCP) de jabalíes en las Terres de l'Ebre (Tarragona) con el objetivo de reducir al máximo la posibilidad de transmisión de la tuberculosis animal, según ha comunicado este sábado en una nota informativa.

La administración autonómica subraya que la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre resulta clave, ya que la circulación de enfermedades entre animales salvajes y ganado doméstico, en ambos sentidos, condiciona la erradicación de determinadas patologías una vez se han instalado en el entorno natural.

Pese a ello, la Generalitat mantiene que el riesgo de tuberculosis en Catalunya es bajo con los datos de 2025: ninguna comarca registraba una prevalencia de rebaños positivos superior al 1%.

Ámbito del plan: 156.000 hectáreas en 25 municipios

Este PCP es el cuarto que impulsa el Departament y el segundo específicamente orientado a prevenir posibles focos de tuberculosis. La medida se extiende sobre unas 156.000 hectáreas repartidas en 25 municipios de las comarcas del Baix Ebre, la Terra Alta, el Montsià y la Ribera d'Ebre.

El dispositivo se prolongará hasta el final de la temporada de caza 2029-30, con opción de ampliarse, y se apoya en criterios técnicos y en análisis de riesgo. La estrategia se centra en la prevención, con un calendario coordinado que parte de una zonificación de las actuaciones y de unos objetivos definidos.

En las Terres de l'Ebre abundan los barrancos, algunos con surgencias naturales de agua, lo que facilita la concentración de fauna salvaje. El ganado doméstico, tanto vacuno como caprino extensivo, también utiliza estas áreas por la disponibilidad de agua y alimento. Este uso compartido del territorio incrementa la probabilidad de contacto entre especies y, en consecuencia, el riesgo de contagio.

Los titulares de explotaciones ganaderas ubicadas en estas zonas deberán adoptar medidas de bioseguridad “consistentes en la existencia de abrevaderos y comederos selectivos para el ganado vacuno y para las otras especies ganaderas, en caso de que lo determine la autoridad” competente en sanidad animal.