El Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS-CSIC), con sede en Córdoba, destaca las distintas líneas de investigación punteras del Departamento de Protección de Cultivos, orientadas a consolidar una sanidad vegetal más sostenible y a salvaguardar cultivos estratégicos frente a enfermedades y otros organismos perjudiciales. Esta labor se pone en primer plano con motivo del Día Internacional de la Sanidad Vegetal, que tiene lugar este martes, 12 de mayo.
Según ha comunicado el IAS-CSIC, el Día Internacional de la Sanidad Vegetal es una iniciativa de Naciones Unidas que pretende recordar que la salud de las plantas resulta esencial para garantizar la seguridad alimentaria, preservar el medio ambiente y la biodiversidad y favorecer el desarrollo económico. En esta edición, el lema elegido es 'Plant Biosecurity for Food Security' (Bioseguridad vegetal para la seguridad alimentaria), que enfatiza la bioseguridad vegetal como primera barrera de protección de los sistemas agroalimentarios.
El IAS-CSIC subraya que salvaguardar la salud de las plantas implica también proteger la producción de alimentos, la biodiversidad, las economías rurales y la sostenibilidad de los agroecosistemas. "La investigación en protección de cultivos permite anticiparse a los riesgos, reducir pérdidas y desarrollar herramientas que ayuden a agricultores, técnicos y administraciones a responder de forma más eficaz frente a las enfermedades emergentes y reemergentes y otros retos fitosanitarios asociados a los agroecosistemas mediterráneos", ha destacado el jefe del mencionado departamento, Juan Antonio Navas Cortés.
En este marco, el Departamento de Protección de Cultivos del IAS-CSIC pone el foco en sus principales líneas de trabajo, dirigidas a perfeccionar la prevención, la detección y el manejo de enfermedades y otros organismos nocivos que afectan a cultivos de alto valor agrícola. "Desarrollamos una investigación que combina el conocimiento de los patógenos, las plantas huésped y el ambiente para desarrollar estrategias de protección de cultivos más eficaces y sostenibles", según ha señalado el responsable del departamento.
Una parte clave de esta labor científica se orienta a desentrañar los factores que condicionan la aparición y el avance de las enfermedades: qué organismos las originan, cómo se distribuyen, qué diversidad genética presentan, de qué manera interactúan con las plantas y qué condiciones agronómicas o ambientales favorecen la aparición de epidemias.
"Para ello se utilizan herramientas de diagnóstico molecular, caracterización patogénica y genética, análisis de poblaciones, epidemiología cuantitativa, modelos espaciales y temporales, y estudios sobre el posible efecto del cambio climático en la distribución y el impacto de los patógenos vegetales", ha explicado Navas, quien ha detallado que "este enfoque se aplica a enfermedades que afectan a cultivos mediterráneos estratégicos y a sistemas agrícolas de alto valor, incluyendo enfermedades causadas por patógenos de suelo, hongos vasculares, nematodos fitoparásitos y plantas parásitas".
Agroecología y manejo sostenible de malas hierbas
El equipo investigador del Departamento impulsa también una línea en agroecología de malas hierbas, dirigida a avanzar hacia agroecosistemas mediterráneos más sostenibles y resilientes frente al cambio climático. Entre los cultivos analizados figuran, entre otros, el olivo, el almendro, el viñedo, el girasol, el maíz, la platanera y diversos cultivos extensivos o leñosos de relevancia para la agricultura mediterránea.
"En estos sistemas se evalúa el papel de la resistencia genética, las prácticas agronómicas, las enmiendas orgánicas, el uso de material vegetal sano, el control biológico, la agroecología de malas hierbas y otras medidas de manejo integrado para reducir la incidencia y la severidad de las enfermedades, mejorar la gestión de la flora arvense y reforzar la sostenibilidad de los agroecosistemas", ha indicado el investigador del IAS-CSIC.
De forma complementaria, el Departamento del IAS-CSIC desarrolla nuevas herramientas para la detección precoz y el control sostenible de plagas y enfermedades. Entre estas innovaciones figuran el empleo de sensores de proximidad capaces de identificar alteraciones fisiológicas antes de que los síntomas sean visibles, la caracterización de microbiomas (microorganismos presentes en la planta, como hongos o bacterias) de rizosfera (parte exterior de la planta) y endosfera (parte interna) vinculados a la tolerancia vegetal, el aislamiento de microorganismos beneficiosos con potencial de biocontrol, el diseño de consorcios microbianos y el uso de biopolímeros y nanomateriales para transportar compuestos bioactivos.
De esta manera, "la investigación integra diagnóstico, vigilancia, predicción del riesgo, agroecología de malas hierbas y desarrollo de soluciones innovadoras para mejorar la sanidad vegetal con menor impacto ambiental", ha resumido Juan Antonio Navas.