El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha rechazado este jueves que el Gobierno regional haya incurrido en un abandono de los ganaderos afectados por la lengua azul en Castilla-La Mancha, aunque ha admitido que se trata de una cuestión “muy delicada de trabajar”.
Al ser preguntado por los medios de comunicación, el consejero ha detallado que, a petición de una parte “importante” del sector, la vacunación frente a la lengua azul es en estos momentos de carácter voluntario.
“Las vacunas tienen algunos perjuicios pero creemos que solucionan más problemas que los que provocan y nosotros hemos defendido en todo momento como Comunidad Autónoma la obligatoriedad de vacunar al ganado”.
En esta línea, ha recordado que el año pasado la Junta puso a disposición de los ganaderos dosis de vacuna para quienes optaran por inmunizar a sus animales y que lo hizo sin coste para ellos. “Este año, y también a petición del propio sector, lo que hacemos es subvencionarles la aplicación de la vacuna para dar libertad a cada ganadero a que ponga la vacuna del serotipo que considere más oportuno para su rebaño y para la ubicación en la que está”.
“Creemos que hay una coordinación total y permanente con el sector, pero es un tema en el que si hablamos de posibles ayudas es muy difícil llegar por la imposibilidad de disponer de fondos propios para atender la demanda de todos los problemas que tiene todo el sector agropecuario”, ha argumentado Lizán, aludiendo a las limitaciones presupuestarias.
En este contexto, ha señalado que la Junta continuará trabajando para lograr el mayor respaldo posible. “Si en el futuro es posible atender también algún tipo de ayudas para los ganaderos de lengua azul o de cualquier otra enfermedad que nos pudieran surgir, lo intentaremos, pero no puedo ofrecerlo porque en este momento no disponemos de esa posibilidad”, ha concluido.