El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha señalado que en España el impacto del conflicto en Oriente Medio se manifiesta principalmente en el encarecimiento de los alimentos y no en problemas de suministro. Por ello, ha reclamado al tejido empresarial un esfuerzo “en limitar y poner tope a esos aumentos” para garantizar que la ciudadanía disponga de productos suficientes y de calidad, pero también a “precios razonables”.
Planas ha realizado estas declaraciones este miércoles durante la 32ª edición de la Seafood Expo Global 2026, que se celebra del 21 al 23 de abril en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona, en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). El Ministerio participa con un estand institucional de 248 metros cuadrados en el que se agrupan 20 empresas y entidades clave de la cadena pesquera.
El ministro ha apuntado que la guerra está generando fuertes incrementos en los costes del gasóleo y de los fertilizantes, así como tensiones específicas en el ámbito pesquero. Ha subrayado que el conflicto “constituye un elemento de disrupción, aparte de los relativos a los fletes y al funcionamiento del tráfico marítimo”.
Ante este escenario, ha detallado que el Gobierno ha puesto en marcha una ayuda global de 25 millones de euros destinada a compensar el encarecimiento del gasóleo pesquero, que supone en torno a un 30% del coste de los insumos de cada buque. Ha añadido que el Ejecutivo trabaja además con el nuevo plan de fertilizantes de la Unión Europea para disminuir la dependencia de España de las energías fósiles en materia de fertilización.
“El Gobierno ha asumido su responsabilidad dando estos apoyos frente a un sobrecoste, pero también cada uno de los eslabones de la cadena alimentaria debe asumir los suyos”, ha recalcado.
Posible rebaja del IVA y seguimiento de los precios
Cuestionado sobre si el Ejecutivo valora una reducción del IVA de los alimentos para frenar la escalada de precios, Planas ha asegurado que el Gobierno mantiene abiertas todas las opciones y que se está realizando un seguimiento casi diario de la situación. Ha precisado que se analiza no solo la evolución económica general y de los costes energéticos, sino también cómo se traslada todo ello a los precios de la cesta de la compra.
“Evidentemente el paquete que aprobamos es para los meses de abril, mayo y junio y creo que, si hacemos ese esfuerzo, hoy por hoy los precios están contenidos en niveles bastante razonables, dentro de lo que se puede considerar razonable en este contexto”, ha añadido.
Fortaleza y peso económico del sector pesquero español
En relación con la Seafood Expo Global, Planas ha remarcado que la presencia de más de 250 empresas españolas en el salón evidencia la solidez del sector pesquero y su papel esencial en la seguridad alimentaria. Ha descrito “un sector que da empleo, que crea riqueza y que también es, para un país como España, que tiene más de 8.000 kilómetros de costa, un elemento de estructuración fundamental de todas nuestras comunidades costeras”.
Ha recordado que la actividad pesquera española genera una facturación superior a 8.000 millones de euros y más de 25.000 empleos directos, con una amplia implantación que abarca la pesca extractiva, la pesca fresca, el producto congelado, la industria transformadora, las conservas y la acuicultura. Todo ello, ha indicado, configura “una presencia y una realidad muy potente” en el país.
Planas ha insistido en que España practica una pesca sostenible, ajustada a los stocks disponibles según la evidencia científica, y ha puesto en valor que el país es pionero en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, “que es sin duda uno de los grandes problemas del futuro para el sector de la pesca extractiva”.
Barcelona, escaparate mundial del mundo pesquero
Durante su estancia en Barcelona, el ministro ha mantenido encuentros bilaterales con la ministra de Pesca de Canadá, el ministro de Pesca de Brasil y el secretario ejecutivo de la Comisión General de Pesca en el Mediterráneo de la FAO. Asimismo, tiene previstas reuniones con los ministros y ministras de Noruega, Reino Unido e Islandia, así como con el viceministro de Omán.
A su juicio, la celebración de este salón consolida a Barcelona como “la referencia y la capitalidad del mundo pesquero” español a escala internacional. Ha considerado que se trata de una oportunidad estratégica para proyectar a España como potencia agroalimentaria y pesquera y para reforzar los lazos con otros países a través de nuevos contactos institucionales y empresariales.