La Asociación de Afectados por la Fauna Silvestre (AFAS) de la Comunitat Valenciana se ha constituido recientemente en la localidad de Oliva (Valencia) como respuesta al incremento de poblaciones de especies silvestres como jabalíes, arruís, muflones o conejos en territorio valenciano, así como a los perjuicios que ello provoca sobre la agricultura, la seguridad en las carreteras y el equilibrio de los ecosistemas.
La entidad nace con la finalidad de dar una respuesta organizada a esta situación y de proteger los intereses de propietarios y arrendatarios de fincas agrícolas y forestales. Entre sus metas prioritarias figuran la sensibilización sobre la vulnerabilidad del medio rural, la búsqueda de soluciones a los daños generados por la fauna silvestre, la coordinación con las administraciones y con otros agentes vinculados al medio ambiente, y la tramitación de ayudas e indemnizaciones para las personas afectadas.
Para alcanzar estos fines, AFAS prevé impulsar estudios específicos sobre los perjuicios ocasionados, diseñar protocolos de actuación, reforzar la colaboración con otras organizaciones y dar mayor visibilidad a esta problemática tanto ante las instituciones públicas como ante el conjunto de la ciudadanía.
En el acto fundacional tomaron parte comunidades de regantes, sociedades de riego y de comercialización, además de agricultores a título individual. Durante la reunión se eligió la junta directiva, en la que cuentan con representación comarcas como l'Alacantí, l'Alcoià, la Vall d'Albaida, la Marina Alta, la Safor y la Ribera.
La asociación confía en incorporar nuevos socios en las próximas semanas, "dada la extensión del problema en toda la Comunitat Valenciana".