La actividad parlamentaria entra en modo reposo con motivo del parón estival. Con el Pleno escoba de la semana pasada ya en el retrovisor, el motor legislativo se detiene. Este martes será el último Consejo de Ministros del curso y ya el siguiente se prevé para el 25 de agosto, fechas en las que se espera también la Diputación Permanente. Todo parado hasta la vuelta de vacaciones, entrando ya en los últimos compases de la legislatura. Con el fin en el horizonte, Sumar ha enumerado una serie de iniciativas que esperan poder aprobar antes de la convocatoria electoral.
En una entrevista con DEMÓCRATA, la coordinadora general del Movimiento Sumar y portavoz parlamentaria, Verónica M. Barbero, ha citado cuatro puntos que considera vitales, al margen de la vivienda, que para los magenta es la prioridad absoluta. De hecho, el Consejo de Ministros de este martes aprobará un decreto-ley con medidas para afrontar la crisis habitacional y se está negociando con los grupos para recabar apoyos para su convalidación.
El problema del registro laboral
“Necesitamos reformular el registro de la jornada laboral”, expuso Barbero a DEMÓCRATA, esgrimiendo que hay “trampas” y “amenazas” de algunas empresas para “robar” a la clase trabajadora a través de horas extra no pagadas, lo que a su vez, cristaliza en “competencia desleal” entre compañías que sí que cumplen la normativa.
Esta reforma se articularía mediante un desarrollo reglamentario. Y aunque no tendría que someterse a la tramitación parlamentaria, hay un obstáculo en el camino: el propio PSOE. Tanto el Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo como el de Transformación Digital y Función Pública, de Óscar López, ambos socialistas, han manifestado reservas a la propuesta formulada por la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. La discusión entre socios es habitual en una coalición, pero en este caso, los magenta lo consideran una deslealtad y una vulneración del propio acuerdo de coalición.
Trabajo continuará con su hoja de ruta y asegura que no modificará sus dos puntos clave: que el registro sea digital para garantizar que sea un método objetivo y no manipulable para controlar la jornada, y que este sea accesible por la Inspección de Trabajo para su verificación.
Dada la situación de bloqueo, Sumar no aventura un potencial calendario de aprobación en Consejo de Ministros.
Prestación universal por crianza
La pobreza infantil es un “problema central” para Sumar, una prioridad absoluta sobre la que legislar para atajarla. Existe consenso entre los distintos grupos del arco parlamentario en que hay que poner medidas sobre la mesa y, en este sentido, los magenta apuestan por la prestación universal por crianza.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con Pablo Bustinduy al frente, quiere incluirla en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), cuyas negociaciones arrancarán a la vuelta de vacaciones.
Fuentes del departamento de Bustinduy aseguran que la medida “contaría ahora mismo” con un “grandísimo” respaldo, tanto social como político, por lo que son optimistas: “Saldrá adelante”.
“Tiene que venir al Congreso y la tenemos que aprobar”, aseveró Barbero durante su entrevista con este medio.
Dos caras de la misma moneda: libertad de expresión y la famosa Mordaza
Tras rubricar un pacto con el PSOE, Sumar logró que el hemiciclo tumbara las enmiendas de totalidad de PP y Vox a su proposición de ley de reforma del Código Penal para la protección de la libertad de expresión, que básicamente, derogaría los delitos de injurias a la Corona y de ofensa a los sentimientos religiosos.
A la norma le queda recorrido parlamentario por delante, pero Sumar espera poder llevar al BOE, como espera hacer lo propio con la reforma de la conocida por sus detractores como Ley Mordaza.
La Proposición de Ley Orgánica de protección de las libertades y seguridad ciudadana era ya un compromiso del Gobierno progresista de la pasada legislatura, pero decayó por discrepancias con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y EH Bildu.
En mayo de 2024 el diputado de Sumar, Enrique Santiago, volvió a registrar como proposición de ley la última versión del dictamen para derogar la Ley Mordaza, dejando al margen los puntos de fricción que provocaron el rechazo de los socios. Ya en octubre del mismo año, 2024, PSOE y Sumar rubricaron un acuerdo con la izquierda abertzale para registrar una nueva proposición de ley, esta vez con propuestas concretas sobre los cuatro asuntos calientes: la prohibición del uso de las pelotas de goma, de las devoluciones en caliente, y la revisión de las faltas de respeto a la autoridad y la desobediencia.
La propuesta, que está también firmada por el PNV, se encuentra ahora en fase de ponencia. A finales de junio de 2025, PSOE, Sumar, EH Bildu, los jeltzales y ERC se reunieron para intentar acercar unas posiciones que ya deberían estar próximas por el acuerdo cerrado el año anterior; pero la cita sirvió de poco. Podemos y Junts declinaron acudir al encuentro. Y hasta sol de hoy, continúa un bloqueo que descansa sobre cuatro puntos calientes: el uso de pelotas de goma, las devoluciones en caliente, las faltas de respeto a la autoridad y la figura de la desobediencia.
A ver si hay suerte
Estas son las prioridades, pero la agenda legislativa pendiente es mucho más abundante. A Yolanda Díaz le quedaría pendiente el Estatuto del Becario, actualmente en fase de ampliación de enmiendas.
El Ministerio de Sanidad de Mónica García sería uno de los más perjudicados. Es una de las carteras con más iniciativas abiertas, una voluntad rebosante de optimismo que, sin embargo, no se traduce en novedades en el BOE. El trío de leyes sanitarias (Universalidad, Cohesión y Antiprivatizaciones), la reforma Antitabaco y la Ley de Medicamentos podrían quedarse por el camino.
Ernest Urtasun, ministro de Cultura, no podría concretar el Proyecto de Ley del Cine que arrastra desde la pasada legislatura, al igual que la creación de la Oficina de Derechos de Autor y Conexos.
El Proyecto de Ley de Familias, la norma de Consumo Sostenible (ambas de Bustinduy) y la protección de menores en entornos digitales (de Justicia, pero con la participación del Ministerio de Juventud e Infancia de Sira Rego) sufrirían el mismo destino.
Algunas voces ya asumen que muchas de estas propuestas no aterrizarán en el BOE, otras, insisten en empujar porque “hay tiempo”. Pero este se acaba, la mayoría parlamentaria sigue siendo exigua e inestable y los últimos compases de las legislaturas suelen estar marcados por la confrontación política como preludio de la contienda electora.