UPA reclama a la Junta una autorización excepcional contra la cercospora en la remolacha

UPA exige a la Junta que impulse ante el Ministerio y la UE la autorización excepcional de UNIVOQ contra la cercospora en la remolacha de Castilla y León.

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Los responsables de UPA en Castilla y León han solicitado a la Dirección General de Producción Agrícola que pida al Ministerio de Agricultura una “autorización excepcional” para la campaña 2026 de un producto destinado a combatir la cercospora en la remolacha, del mismo modo que se hizo en 2025, “a modo de medicamento para las plantas que permita la sostenibilidad y el mantenimiento de la remolacha azucarera en Castilla y León”.

La organización agraria ha expresado su inquietud por el “riesgo tan elevado” que afronta la producción remolachera de Castilla y León si no se vuelve a permitir de forma extraordinaria el uso de UNIVOQ en 2026, “único producto con las materias activas adecuadas para atajar la enfermedad de la cercospora”.

Según ha subrayado la OPA, “estamos hablando de la enfermedad más peligrosa para este cultivo con la evidencia constatada de que otros fungicidas pueden ser inútiles habiendo muestras de que hay cepas resistentes a los mismos, lo que nos lleva a pensar que el único tratamiento eficaz solo sea el UNIVOQ”.

La organización ha reiterado que le “preocupa sobremanera” que se impida emplear “la única herramienta útil” disponible para los profesionales remolacheros a la hora de disminuir el riesgo de propagación de esta enfermedad fúngica, “cuya plaga supone la devastación del cultivo entero” y “cuando está demostrada su eficacia como herramienta de sanidad vegetal”.

En esta línea, UPA ha recordado a la Consejería de Agricultura que Castilla y León, “una de las regiones más importantes en producción de remolacha”, debe liderar la petición de España ante las autoridades europeas para solicitar “el uso de emergencia del único producto que puede acabar con la cercospora”.

La organización ha apelado al “sentido común” para que no se impongan trabas a las conclusiones científicas en materia de seguridad sobre el empleo de tecnología e innovación agrícola en herramientas de sanidad vegetal, esenciales para proteger los cultivos frente a enfermedades cada vez más agresivas y resistentes.

UPA ha insistido en que “cada vez son más las plagas y enfermedades de nuestras plantas y menos las soluciones disponibles en materia de sanidad vegetal y de herramientas fitosanitarias testadas y que garantizan los protocolos sanitarios y la seguridad alimentaria”.