Aragón se presenta como la comunidad autónoma más preparada para afrontar el eclipse del próximo 12 de agosto, un fenómeno “sin precedentes” y cargado de “incertidumbre” que supondrá “un reto” para la movilidad y la seguridad en pleno periodo de máximo riesgo de incendios. Así lo ha señalado el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, sobre un suceso astronómico que se prolongará un máximo de 105 segundos y que el Gobierno de Aragón calcula que atraerá entre 250.000 y 400.000 personas.
Clavero ha comparecido este lunes ante la Comisión de Hacienda, Presupuestos, Interior y Administración Pública de las Cortes de Aragón para detallar el plan estratégico en el que el Ejecutivo autonómico trabaja desde 2024 de cara al próximo “trío de eclipses” --los totales de 2026 y 2027 y el anular de 2028--, con especial atención al eclipse del 12 de agosto, cuando gran parte del territorio aragonés será un enclave privilegiado para su observación --el último eclipse total visible en la Península se remonta a 1912--.
El momento de oscuridad total en Aragón se producirá entre las 20.29 horas y 30 segundos y las 20.31 horas y 15 segundos, 105 segundos que generan gran incertidumbre porque, tal y como ha advertido el director general de Interior y Emergencias, el eclipse puede concentrar a muchas personas, “pero no será fácilmente observable a causa de la orografía, los obstáculos, la nubosidad y el ocaso”.
En este contexto, Clavero ha subrayado que la cita exige “planificación y estrategia”: “Este fenómeno no se gestiona desde la lógica de un evento puntual, sino desde la gestión del territorio y de los riesgos asociados, como las altas temperaturas, los incendios y que sea prácticamente al anochecer”.
Para afrontar la incógnita sobre el volumen de visitantes, el Ejecutivo autonómico ha optado por habilitar puntos oficiales de observación “porque evidentemente es mucho mejor tenerlos controlados”, ha explicado Clavero. Inicialmente se habían seleccionado trece ubicaciones, que se han reducido a siete siguiendo criterios de mejor visibilidad y mayor tiempo de observación, con superficies de entre 14 y 45 hectáreas, capacidad mínima de entre 5.000 y 15.000 asistentes y estacionamiento para entre 2.000 y 5.000 vehículos, además de buena conexión con las principales vías de comunicación.
Las zonas elegidas se sitúan en las localidades turolenses de Calamocha y Alcañiz, en Motorland --con capacidad para 15.000 personas cada una--, Monreal del Campo (Teruel) y el polígono industrial de Épila (Zaragoza) --preparados para 10.000 personas--, así como Ariza y Cariñena (Zaragoza) y Camarena de la Sierra, en la estación de esquí de Javalambre (Teruel), estas últimas para unas 5.000 personas.
El llamado “plan de frustración”
En todos estos puntos de observación oficiales se habilitarán áreas de información turística y de prevención, un espacio sanitario con botiquín, médicos, personal de enfermería y una ambulancia. También contarán con un dispositivo de seguridad, presencia de técnicos de Protección Civil, bomberos y efectivos de INFOAR, además de aseos, servicio de recogida de residuos, una carpa de sombra y una pantalla gigante para seguir el eclipse en directo. Este último elemento, propuesto por Clavero en la Interministerial, responde a la siguiente lógica:
“Si no se ve el eclipse, hay que gestionar la frustración porque si yo tengo 15.000 personas y no tienen un plan B, y ven que la nube no les va a dejar ver el eclipse, lo que van a querer es desplazarse a otro punto y eso hay que intentar evitarlo, porque una de las mayores amenazas que hay en estos eclipses es la movilidad de las personas que se desplacen de un sitio a otro”, ha señalado.
El director general ha admitido que la masiva llegada de visitantes “va a suponer seguro un incremento de las patologías habituales de salud”, por lo que el Salud ha diseñado su propio dispositivo integral, el ‘Plan Salud Eclipse 2026’, que contempla un plan sanitario específico para cada uno de los puntos oficiales de observación.
A este despliegue se suman dos planes específicos de prevención de incendios, elaborados junto a las direcciones generales de Medio Natural y de Gestión Forestal, que ponen el foco en las áreas de observación rodeadas de masa forestal, en la “cultura del fuego” de muchos turistas procedentes del norte de Europa y, sobre todo, en el riesgo que supondría un incendio con miles de personas concentradas en un cerro.
Para reforzar la seguridad, Clavero ha avanzado que, al amparo de la normativa vigente, se podrá restringir el acceso de vehículos a motor a las zonas de masa forestal de alto riesgo y se estudiará aplicar limitaciones también en los espacios naturales protegidos.
Paralelamente, se elabora un plan específico de movilidad y seguridad vial para evitar situaciones de riesgo, como vehículos deteniéndose en los arcenes durante el momento culminante del eclipse. También se incrementarán los controles sobre los espectáculos públicos vinculados al evento, “de los legales y de los ilegales de los que ya tenemos información”, ha advertido.
En el ámbito de la divulgación, la próxima semana todos los alumnos de Infantil y Primaria de la comunidad recibirán recomendaciones para observar el eclipse con seguridad, así como gafas homologadas conforme a la normativa vigente.
Todo este conjunto de actuaciones se integra en un plan estratégico a partir del cual el Gobierno de Aragón ha constituido un grupo de trabajo interdepartamental en el que participa también la Administración General del Estado. De él dependen seis equipos dedicados a seguridad y movilidad, protección civil y riesgos ambientales, turismo, sanidad, producción de contenidos multimedia, campañas educativas y divulgación y comunicación institucional. Además, Aragón toma parte activa en la Comisión Interministerial, aportando propuestas y coordinando actuaciones.
Críticas de la oposición
Desde el PSOE, la diputada Carmen Soler ha denunciado la “desidia e inacción” del Gobierno de Azcón, al que acusa de haber dejado “todo paralizado y nada organizado”. “Llegan tarde, faltan sólo dos meses”, ha reprochado, aludiendo a un plan estratégico “que es un powerpoint como el presupuesto de Azcón” y en el que echa en falta más divulgación y mayor contacto con el territorio. “Nos sentimos abandonados y profundamente decepcionados y desatendidos”, ha manifestado la parlamentaria socialista, que incluso ha pedido a Clavero que dimita “si no está a la altura”.
El diputado de CHA Miguel Jaime ha coincidido en que “el problema no será el eclipse, sino llegar tarde o actuar de forma improvisada”. Ha alertado de la coincidencia con las fiestas patronales y del “riesgo de saturación” en las zonas rurales, donde la seguridad podría verse comprometida, y ha reclamado una reflexión sobre los servicios públicos en estos municipios.
Por su parte, la diputada de IU, Marta Abengochea, ha criticado la “pésima calidad democrática” del Ejecutivo por la reducción de espacios a la oposición y porque, a su juicio, la comparecencia debería haberse dedicado a otras cuestiones “más relevantes”. En relación con el eclipse, ha reclamado más detalles sobre la movilidad en los espacios naturales y las medidas de seguridad en las áreas que quedan fuera de los puntos oficiales de observación.
Postura de PP y Vox
El parlamentario de Vox Juan Vidal ha puesto en valor la oportunidad que el eclipse puede suponer para la economía local de los municipios, aunque ha expresado su inquietud por el riesgo de incendios, los problemas de movilidad y las concentraciones no autorizadas. En este sentido, ha pedido adelantarse a estas situaciones mediante un seguimiento de la actividad en redes sociales.
La diputada del PP Lorena Tabanera ha subrayado que el eclipse será “un test de estrés” para el sistema de emergencias aragonés, “que va a conformar un dispositivo muy grande para apenas 105 segundos”. Ha defendido la “previsión” del Ejecutivo ante lo que ha descrito como “el mayor reto operativo del Departamento”.