El Ejecutivo del PP ha conseguido este lunes la aprobación definitiva de los Presupuestos Generales de Cantabria (PGC) para 2026, que alcanzan los 3.925 millones de euros, un incremento del 5 por ciento respecto al ejercicio previo, nuevamente gracias al respaldo del PRC, como ya sucedió en los dos años anteriores.
Se trata de las terceras cuentas de la legislatura del Gobierno en minoría que preside María José Sáenz de Buruaga. De nuevo, no han sumado el apoyo de los otros dos grupos con representación en la Cámara, PSOE y Vox, mientras que el diputado no adscrito Cristóbal Palacio ha optado por la abstención, después de que ninguna de las enmiendas registradas por la oposición haya prosperado.
Los nuevos presupuestos entrarán en vigor el 1 de mayo, con un retraso de cuatro meses respecto a los de 2024 y 2025. En esta ocasión, PP y PRC no consiguieron cerrar un pacto en la primera tramitación a finales del pasado año, lo que permitió que saliera adelante en noviembre una enmienda a la totalidad -apoyada por PRC, PSOE y Vox- que obligó a devolver el proyecto al Ejecutivo.
A finales de febrero, regionalistas y populares decidieron retomar las conversaciones y, pocos días después, cerraron un acuerdo que ha hecho posible la aprobación de estas cuentas.
Fruto de ese entendimiento, el pleno parlamentario de este lunes ha discurrido sin sorpresas. El PP ha presentado las cuentas como el tercer presupuesto "del cambio", mientras que el PRC ha reivindicado sus aportaciones y su "responsabilidad" para que Cantabria disponga de unas nuevas cuentas "para avanzar".
En contraste, PSOE, Vox y el diputado no adscrito han denunciado el "rodillo" de populares y regionalistas para tumbar todas sus más de 300 enmiendas parciales, y han criticado que el acuerdo alcanzado da lugar a unas cuentas "irreales" que "no corrigen los problemas estructurales de la comunidad".
Debate parlamentario y reparto del gasto
El Gobierno ha admitido que las propuestas del PRC "han mejorado" el texto presupuestario, del que ha subrayado su "fuerte componente social" y su "apuesta decidida por los servicios públicos esenciales".
Según ha detallado el consejero de Economía, Luis Ángel Agüeros, de los 3.925 millones totales, 2.420 se destinan a sanidad, educación y dependencia, es decir, 417 millones más que los que recogían las últimas cuentas del bipartito PRC-PSOE.
Agüeros ha asegurado además que, pese a la entrada en vigor con cuatro meses de demora respecto a la fecha habitual, los niveles de ejecución serán similares a los de los dos presupuestos anteriores de la legislatura.
El PRC ha insistido especialmente en reclamar al Gobierno que ejecute las partidas previstas para que "los proyectos se conviertan en realidades". "Ya no hay excusas", ha subrayado la diputada regionalista Paula Fernández, que ha pedido al Ejecutivo una gestión "ejemplar" de los recursos, con "diligencia", "eficacia y rigor".
Aunque los regionalistas han admitido que estas cuentas no son las que habrían diseñado "en solitario", han defendido las "mejoras" introducidas mediante sus enmiendas y han exigido al Gobierno del PP "lealtad al acuerdo", respetando lo pactado. "Cantabria ya no está para otro año con anuncios incumplidos", ha avisado Fernández.
En un momento del debate, el portavoz del PRC, Pedro Hernando, ha reprochado al PP que haya hecho "poca referencia" a la "aportación, generosidad y responsabilidad" de su formación, sin la cual "este presupuesto sería una quimera".
El PSOE, por su parte, ha afeado al PRC que, "aunque digan que son oposición", vuelven a convertirse en "la muleta" del Gobierno, pese a haber rechazado inicialmente las cuentas en la primera negociación. "Hicieron un amago de 'si, pero no pero', pero han claudicado en base a no se qué promesas de futuro", ha deslizado el diputado Raúl Pesquera.
Socialistas, Vox y el diputado no adscrito han criticado que PP y PRC no hayan sido "capaces" de aceptar ni una sola de sus enmiendas. La portavoz de Vox, Leticia Díaz, ha considerado que ambos partidos han realizado "un ejercicio de lo peor de la política". "Eso vuelve a hablar mal de ustedes, les convierte en el Gobierno de la prepotencia", ha remachado.
En la misma línea, Cristóbal Palacio ha señalado que "no ser capaces de consensuar ni una sola de las enmiendas" perjudica menos a los grupos proponentes que a la "imagen de consenso" que pretende proyectar el PP. "Refleja mas una negativa de uno de los extremos que una incapacidad de negociación en el otro extremo", ha añadido.
Desde las filas populares se ha denunciado la "pinza" de PSOE y Vox, que "en todos los debates trascendentales para los cántabros votan siempre unidos" en un "intento de boicotear la acción del Gobierno".
En relación con las enmiendas de estos grupos y también con las de Palacio, el PP ha defendido que no existía "ninguna" razón para aceptar alguna de ellas. A su entender, "no aportan nada nuevo"; se han rescatado "del mismo cajón donde las tenían guardadas años anteriores"; "demuestran que no se han estudiado el presupuesto actual, con bajas absolutamente descabelladas que descuadrarían unas cuentas serias y responsables"; "carecen de rigor" o responden a una "ideología radical".
Tras casi cuatro horas de discusión, las cuentas han quedado aprobadas con 23 votos a favor -15 del PP y 8 del PRC-, 11 en contra -8 del PSOE y 3 de Vox- y la abstención del diputado no adscrito. El único apartado que ha recibido el respaldo unánime de la Cámara ha sido el relativo al presupuesto del Parlamento.
Como anécdota, durante la prolongada votación, realizada por secciones presupuestarias y bloques de enmiendas, fue necesario repetir la posición de los grupos en algunos puntos por errores, tanto a la hora de levantar la mano algunos diputados como por confusiones en el recuento.