PSOE y Vox han cargado contra el “rodillo” de PP y PRC por rechazar las enmiendas que ambos partidos habían registrado al proyecto de presupuestos de Cantabria para 2026, unas cuentas calificadas de “irreales”, que son “las mismas” que se rechazaron en noviembre y que, según sostienen, “no corrigen los problemas estructurales” de la comunidad, como las dificultades del sector primario o la industria.
Así lo han defendido este lunes los portavoces de las dos formaciones durante el pleno en el que está prevista la aprobación de estas cuentas, las terceras de la legislatura, fruto del pacto entre PP y PRC.
PSOE: convertir Cantabria en un parque de atracciones turístico
El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Mario Iglesias, ha reiterado que los presupuestos presentados “no son los que Cantabria necesita”, al considerarlos “insuficientes”, “absolutamente irreales” y una “copia” del proyecto que el Parlamento devolvió al Gobierno en noviembre con los votos de los grupos de la oposición, entre ellos el PRC.
A su entender, con estas cuentas “lo público poco a poco nuevamente se deprecia”, mientras que parte del territorio “se va vaciando y las personas al final quedan en un segundo plano”.
Además, sostiene que consolidan un modelo que convierte “poco a poco” a la región en “un parque de atracciones turístico” pero “donde no se podrá vivir”.
En materia de vivienda, “uno de los principales problemas de la ciudadanía cántabra”, Iglesias ha reprochado al Gobierno que abra “el supermercado de la especulación urbanística” con la modificación de la Ley del Suelo, y que “sigue extendiéndola a través de su propuesta de Plan Regional de Ordenación Territorial (PROT)”.
“Su apuesta es un modelo de masificación turística más propio del Levante que de Cantabria, un modelo que terminará destruyendo nuestra belleza infinita y echando a los que viven aquí para que otros vengan a veranear (...). Lo que hacen es satisfacer las necesidades de especuladores y grandes tenedores”, ha denunciado.
En otro plano, ha arremetido contra las medidas presentadas la semana pasada por el Gobierno cántabro para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio: “toda indignación es poca”, ha manifestado. “Se están riendo de los cántabros y las cántabras”.
A su juicio, se trata de un “refrito” de iniciativas ya previstas antes del conflicto, que suponen un “absoluto engaño” y que no tendrán “ningún efecto ni en el crecimiento del PIB ni en el IPC”, algo que ha contrapuesto al plan aprobado por el Gobierno de España, con más de 80 medidas y 5.000 millones.
“¿A quién pretenden engañar? ¿O es que de repente los consejeros de Economía e Industria tienen una bola de cristal en casa y ya sabían en octubre que el 28 de febrero iba a estallar una guerra en Irán? Debe ser. Pensábamos que teníamos consejeros, no que teníamos un oráculo”, ha ironizado, remarcando que las medidas del Ejecutivo cántabro son un “timo”. “Les rogamos que anuncien cosas con un poco de seriedad”, ha añadido.
Vox: no corrige los problemas estructurales
Por su lado, la portavoz de Vox, Leticia Díaz, ha asegurado que las cuentas “no corrigen los problemas estructurales”, ni “mejoran la eficiencia de la Administración” ni “garantizan una mejor ejecución del gasto”.
“No cambian el modelo que ha generado los problemas que hoy denunciamos”, ha señalado, al tiempo que ha defendido que Cantabria no sufre un problema de falta de recursos, sino uno “de gestión”. “Mientras ese problema no se aborde de raíz, ningún presupuesto será suficiente”, ha pronosticado Díaz, para quien “sobra ineficacia”.
En esta línea, ha acusado al Gobierno de “improvisación” y de actuar con “prisas” que le llevan a “equivocarse”. Algo que, ha dicho, “lo pagan los de siempre: los ciudadanos” mediante “retrasos, sobrecostes y oportunidades perdidas”. Entre los ejemplos citados ha incluido la carretera de Seña, el proyecto Altamira o las medidas para paliar las consecuencias de la guerra en Oriente Medio.
Díaz ha subrayado que los presupuestos destinan más recursos a “engordar” las estructuras políticas y administrativas, mientras “adelgazan los bolsillos del contribuyente”.
En este contexto, ha aludido a la gestión de empresas públicas como CANTUR, la Sociedad Regional de Cultura y Deporte o el Camino Lebaniego, con objetivos “poco claros y duplicidades”. Frente a ello, ha indicado que Vox propone alternativas, “las mismas que se han firmado en Extremadura o Aragón”.
Respecto al proyecto de presupuestos, la portavoz parlamentaria ha acusado al Gobierno de “vender humo”, al preguntarse “¿qué cambia este presupuesto?”, y ha apuntado que se mantienen proyectos como La Pasiega o la protonterapia del Hospital de Valdecilla.
Asimismo, ha sostenido que PP y PRC han pasado cinco meses “representando con muy poca maestría ese sainete de ‘La revoltosa’: simular un conflicto”.
Ha ironizado con que ahora el PP asuma medidas regionalistas que en noviembre consideraba “un chantaje inasumible”. “Se han reído de los cántabros con chismes, con tensiones simuladas y peleas de patio”, ha valorado.
“El PP ha decidido que es mucho más cómodo seguir gestionando la herencia de Revilla que cumplir con su compromiso”, ha afirmado, para remarcar que en estos meses no ha variado el contexto y que persisten “el empobrecimiento de las familias, la agonía de la industria, las penurias del sector primario y la angustia de los autónomos”.
En conclusión, ha sintetizado que el balance de la gestión del Gobierno “es evidente y similar al de la etapa socialista y regionalista: venden más de lo que ejecutan, anuncian mucho más de lo que cumplen y se atribuyen también más de lo que gestionan”.
Palacio: necesidad de reestructurar las cuentas
Por último, el diputado no adscrito Cristóbal Palacio ha señalado la necesidad de “reestructurar” las cuentas con el fin de mejorar la vida de los cántabros.
Según ha indicado, “la mitad” del presupuesto se dedica a dos grandes consejerías —Salud y Educación— y la otra parte a pagar nóminas, quedando un porcentaje “muy reducido” para inversiones.