Robles se queda sola: Torres respalda a Marlaska en la guerra por los avisos del CNI

El responsable del mando único niega que se recibiera una comunicación sobre la llegada de decenas de miles de personas y reduce a una “reflexión propia” la admisión de Robles de que el Gobierno llegó tarde

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El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, en la Delegación del Gobierno de España en Ceuta, a 10 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Gabriela Sardá Núñez - Europa Press
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La versión defendida por Margarita Robles sobre la información que manejaba el Gobierno antes de la crisis migratoria de Ceuta se ha quedado sin apoyos públicos dentro del Ejecutivo. El ministro de Política Territorial y responsable del mando único, Ángel Víctor Torres, ha respaldado a Fernando Grande-Marlaska y ha negado que existiera una comunicación que anticipara la llegada de decenas de miles de personas.

Torres se suma así a la posición expresada por Interior, la Delegación del Gobierno en Ceuta y fuentes de la Moncloa. Frente a ellos, la ministra de Defensa mantiene que el CNI comunicó el 29 de julio la existencia de una convocatoria para intentar entrar a nado en la ciudad autónoma al día siguiente.

La controversia afecta a dos cuestiones diferentes: si existió algún aviso previo sobre esa convocatoria y si la información disponible permitía anticipar las dimensiones que acabaría alcanzando la entrada del 30 de julio.

Torres respalda a Marlaska: “No hubo comunicación”

Ángel Víctor Torres ha afirmado que Marlaska fue “claro” cuando negó que los servicios de información hubieran anticipado una entrada como la que finalmente se produjo.

“No hubo ninguna comunicación de que íbamos a tener una llegada de decenas de miles de personas”, ha asegurado durante una entrevista en la Cadena SER.

El ministro ha reconocido que durante los días anteriores se reportaba diariamente la situación de Ceuta y que se había registrado un incremento de unas mil entradas en una semana. Sin embargo, sostiene que esas comunicaciones no advertían de la llegada de decenas de miles de personas.

“Si nos hubiese llegado, la actuación hubiese sido otra”, ha afirmado Torres. 

Robles sostiene que el CNI avisó el 29 de julio

La versión de Margarita Robles es diferente. Durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa, la ministra aseguró que los 25 agentes del CNI destinados en Ceuta habían realizado el trabajo que les correspondía y compartido sus análisis con las Fuerzas de Seguridad y la Delegación del Gobierno.

Robles concretó que el 29 de julio los miembros del servicio de inteligencia “dieron cuenta en la Delegación del Gobierno” de una convocatoria para intentar entrar a nado al día siguiente, aprovechando una festividad en Marruecos.

La titular de Defensa también recalcó que las comunicaciones de los servicios de inteligencia no tienen necesariamente que adoptar la forma de un informe escrito.

Su afirmación no equivale a sostener que el CNI hubiera calculado que decenas de miles de personas cruzarían la frontera. Sí implica, sin embargo, que existió una comunicación previa sobre una convocatoria concreta.

Moncloa niega incluso que hubiera un aviso oral

El alcance del choque aumentó después de que fuentes de la Moncloa citadas por elDiario.es negaran tanto la existencia de informes escritos como de avisos orales del CNI a la Delegación o a cualquier integrante del Ejecutivo.

Desde Presidencia atribuyeron las palabras de Robles a una posible mala explicación y aseguraron que no consta ninguna llamada del CNI al Gobierno en los términos descritos por la ministra. Esta negativa sí afecta directamente a la comunicación que Robles sitúa el 29 de julio.

La Delegación del Gobierno en Ceuta también aseguró que no había recibido ningún informe que advirtiera de lo que sucedería. Reconoció que transmitía los datos diarios sobre el aumento de entradas por vía marítima, pero sostuvo que ninguno permitía anticipar lo ocurrido.

Las diferentes versiones ya habían abierto un choque dentro del Gobierno por los avisos del CNI. El respaldo de Torres a Marlaska amplía ahora el aislamiento político de Defensa.

Avisar de una convocatoria no es anticipar la magnitud

La aparente contradicción requiere distinguir dos niveles. Es posible que los servicios de inteligencia detectaran una convocatoria en redes sociales sin poder calcular que desembocaría en una entrada de dimensiones excepcionales.

Por eso, la afirmación de Torres sobre la ausencia de una alerta que anticipara decenas de miles de llegadas no desmiente por sí sola que pudiera existir una comunicación menor. El conflicto directo aparece cuando Moncloa niega también que conste el aviso oral descrito por Robles.

Continúa sin aclararse, por tanto, si esa comunicación del 29 de julio se produjo, quién la recibió, cuál fue su contenido exacto y qué valoración hicieron las autoridades encargadas de la seguridad de Ceuta.

Torres reduce el “llegamos tarde” a una valoración de Robles

El enfrentamiento no se limita al CNI. Robles también pidió disculpas a los ceutíes y reconoció que el Gobierno había llegado tarde porque la población seguía sufriendo.

Torres ha enmarcado esas palabras en una “reflexión propia” de la ministra. Aunque admite que las actuaciones siempre pueden mejorarse, defiende el esfuerzo realizado por el Ejecutivo ante una crisis de una complejidad extraordinaria.

El País informa de un fuerte malestar entre varios ministros por las declaraciones de Robles y sitúa la discrepancia en el núcleo más cercano a Pedro Sánchez. No consta, sin embargo, que el presidente haya exigido una rectificación ni que el choque vaya a producir consecuencias inmediatas.

La próxima explicación determinante llegará con la comparecencia de Marlaska en el Congreso. El ministro deberá precisar si niega únicamente que pudiera anticiparse la magnitud de la entrada o también que Interior conociera la convocatoria mencionada por Robles.