Choque en el Gobierno por el CNI en Ceuta: Robles frente a Marlaska y la Delegación

Defensa sostiene que el CNI trasladó el 29 de julio una convocatoria para entrar a nado, Interior niega que ningún servicio anticipara una entrada como la registrada y la Delegación asegura que no recibió ningún informe que advirtiera de lo que iba a suceder

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, comparece en el Congreso de los Diputados, a 31 de marzo de 2026, en Madrid (España). Jesús Hellín - Europa Press

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Tres versiones procedentes del propio Estado han abierto un frente sobre una de las grandes incógnitas de la crisis migratoria de Ceuta: qué sabía el Gobierno antes del 30 de julio. La ministra de Defensa, Margarita Robles, asegura que el CNI comunicó a la Delegación del Gobierno una convocatoria para intentar entrar a nado al día siguiente; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sostiene que ningún servicio de inteligencia anticipó "nada parecido" a lo que finalmente ocurrió; y la propia Delegación del Gobierno niega haber recibido informe alguno que advirtiera de lo que iba a suceder.

Las declaraciones y comunicados se han sucedido este martes con apenas unas horas de diferencia y obligan a distinguir entre dos cuestiones que no son exactamente iguales: si existió un aviso previo sobre una convocatoria y si ese aviso permitía prever las dimensiones que acabaría alcanzando la entrada del 30 de julio.

La discrepancia es relevante porque afecta directamente a la reconstrucción de las horas anteriores a la crisis y a la información que manejaban las distintas estructuras del Estado desplegadas en Ceuta.

Robles: el CNI avisó el 29 de julio

La versión más detallada la ha ofrecido Margarita Robles durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso.

La ministra ha defendido el trabajo de los 25 miembros del CNI destinados en Ceuta y ha explicado que realizan un seguimiento permanente de cuestiones relacionadas con el flanco sur, las mafias, el terrorismo yihadista, las amenazas híbridas y la inmigración irregular.

Robles ha asegurado que los servicios de inteligencia compartieron y analizaron información con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno. Al final de su intervención ha concretado qué ocurrió, según su versión, el día anterior a la entrada masiva.

La ministra sostiene que el 29 de julio el CNI trasladó a la Delegación del Gobierno la existencia de una convocatoria para intentar entrar a nado en Ceuta al día siguiente, aprovechando una festividad en Marruecos.

Robles ha introducido también un elemento importante para interpretar posteriormente la respuesta de la Delegación: esas comunicaciones no tienen necesariamente que materializarse en un informe escrito.

Marlaska: nadie anticipó "nada parecido"

Horas después, Fernando Grande-Marlaska ha ofrecido una explicación diferente durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

"No había ningún informe que atisbara que el día 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció", ha afirmado el ministro del Interior.

Marlaska ha extendido esa afirmación más allá del CNI. Según ha asegurado, ningún servicio de información español, servicio de un país aliado u otro organismo de inteligencia anticipó "nada parecido" a lo que finalmente sucedió.

El ministro ha defendido su argumento planteando qué habría ocurrido si el Estado hubiera dispuesto de una alerta de esa magnitud.

"¿Alguien puede entender que si se hubiera vislumbrado algo parecido a lo que ocurrió, teniendo en cuenta lo que había pasado en mayo de 2021, no se habría elevado al nivel de las más altas instancias?", ha preguntado.

La diferencia con Robles está precisamente ahí: Defensa afirma que existió información previa sobre una convocatoria; Interior niega que existiera información capaz de anticipar un episodio comparable al que terminó produciéndose.

La Delegación del Gobierno entra en escena

La controversia ha sumado un tercer actor este martes por la noche. La Delegación del Gobierno en Ceuta ha negado haber recibido un informe que advirtiera de lo que iba a suceder el 30 de julio.

"Esta Delegación del Gobierno no recibió, en ningún momento, informe alguno que advirtiera de lo que iba a suceder el día 30 de julio", sostiene la institución.

La Delegación reconoce que durante los días anteriores transmitía información sobre el incremento de las entradas por vía marítima a través de los canales correspondientes, pero asegura que ninguno de esos reportes permitía prever una entrada de las características que finalmente se produjo.

Su comunicado introduce, sin embargo, un matiz importante. La institución habla expresamente de la inexistencia de un "informe" que anticipara lo sucedido, mientras que Robles ha descrito una comunicación del CNI sobre una convocatoria y ha recalcado que este tipo de avisos no tiene por qué realizarse por escrito.

Feijóo habla de una "guerra interna" en el Gobierno

Las diferentes explicaciones ofrecidas desde el Ejecutivo han provocado la reacción del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha utilizado las discrepancias sobre los avisos previos a la crisis para cargar contra la gestión del Gobierno.

"Prometen un mando único en Ceuta y desatan una guerra interna en el Gobierno. Está claro que nadie quiere responder por lo que han hecho. O mejor dicho, por lo que no han hecho. ¿Sálvese quien pueda?", ha escrito Feijóo en X.

El presidente del PP interpreta así las versiones de Robles, Marlaska y la Delegación del Gobierno como una muestra de división interna precisamente el día en que el Ejecutivo ha puesto en marcha una dirección coordinada para gestionar la crisis en Ceuta.

¿Se contradicen realmente las tres versiones?

El núcleo de la controversia está en distinguir entre tener conocimiento de una convocatoria y anticipar las dimensiones de la entrada masiva.

Robles no ha afirmado que el CNI supiera que se produciría una llegada de las dimensiones registradas el 30 de julio. Lo que sostiene es que el servicio de inteligencia conoció una convocatoria para intentar entrar a nado y la trasladó el día anterior.

Marlaska, por su parte, centra su explicación en otra cuestión: asegura que nadie anticipó un episodio parecido al que finalmente ocurrió. Y la Delegación del Gobierno niega específicamente haber recibido un informe que advirtiera de lo que sucedería.

Por eso, las tres afirmaciones no son necesariamente incompatibles en todos sus extremos, pero sí dejan sin resolver una cuestión esencial: qué comunicación concreta realizó el CNI el 29 de julio, quién la recibió y qué valoración hicieron de ella las autoridades responsables de la seguridad de Ceuta.

Robles, la única que ha admitido que se reaccionó tarde

Las diferencias no se limitan al CNI. Durante su comparecencia, Robles también ha sido la integrante del Gobierno que más claramente ha reconocido errores en la respuesta a la crisis.

La ministra de Defensa ha admitido que se reaccionó tarde y ha pedido disculpas a los ceutíes que se sienten abandonados, mientras defendía que los agentes del CNI habían realizado el trabajo que les correspondía.

La titular de Defensa ha lamentado igualmente que el deber de secreto que pesa sobre el Centro opere en ocasiones como "una losa", porque impide a sus miembros explicar públicamente el trabajo realizado.

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