La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reiteró este jueves en la Asamblea de Madrid que México “no existió hasta la llegada de los españoles” y que se trataba de “otra civilización”, en plena polémica por su reciente viaje al país y el supuesto “boicot” que, según ella, habrían impulsado tanto el Gobierno español como el mexicano.
“México no existió hasta que llegaron los españoles. Quiéranse un poco más porque era otra civilización”, replicó la dirigente autonómica durante la sesión de control en el Pleno, respondiendo a la portavoz socialista, Mar Espinar, que le afeó el coste político y mediático de su desplazamiento.
Díaz Ayuso acusó a la izquierda de dedicarse únicamente al “revisionismo” histórico, centrado en “crear bancos y hablando de muertos”. En este contexto, lanzó varias preguntas retóricas: “Pregúntenle a la presidenta mexicana y a los mexicanos qué hay en la calle Guatemala, 24 en Ciudad de México, qué hay bajo tierra. Pregúntenle cuál es el pasado de México antes de que nos uniéramos en mestizaje”.
La presidenta madrileña se preguntó también por qué Claudia Sheinbaum “no lo abre al público” y sugirió que quizá debería empezar “a pedir disculpas por tanta mentira y tanto agravio para vivir de la pobreza”, algo que, a su juicio, es “lo que siempre hace el comunismo”.
“Es lo que hace siempre el comunismo, para crear dependencia, para crear agravio, que la gente esté podrida, que no tenga más que desconfianza, emociones negativas, que no tenga nada, ni fe, ni nación, ni historia, ni familia, ni propiedad. Y por eso siempre están trabajando en contra de las democracias liberales y retorciendo la historia de España”, remarcó, elevando el tono contra sus adversarios ideológicos.
En otro momento de su intervención, Díaz Ayuso denunció el doble rasero que, según ella, se aplica a sus desplazamientos internacionales frente a los de otros dirigentes autonómicos, como el catalán Salvador Illa. “Con las barbaridades que ha dicho el Gobierno de Sánchez sobre la administración de los Estados Unidos, ¿por qué no se supone que ha ido a provocar? ¿Por qué no tiene que ir el Gobierno norteamericano a boicotear el acto? ¿Por qué no somos todos iguales?”, cuestionó.
La presidenta relató además que “casi nos cruzamos en el aeropuerto con el señor (Adrián) Barbón, otro político de su partido, otro presidente que realiza el mismo viaje y resulta que México invierte en Asturias lo que un mexicano mezcala en dos días en Madrid. Sí, sí, 4.500 euros. Una gira con 28 personas cuando la inversión mexicana en Madrid es del 98%”, subrayando las diferencias de inversión entre comunidades.
Desde la bancada socialista, Mar Espinar reprochó a Ayuso que viajara a México “con la única agenda de coronarse reina de la Internacional ultra” y que haya regresado “coronada como reina de la mentira compulsiva”.
“Le ha desmentido el Gobierno de México, la empresa organizadora, por no hablar del ridículo que ha hecho dándose la torneé por sus medios afines”, lamentó la portavoz del PSOE, que también puso en duda el relato de Ayuso sobre las dificultades para regresar a España. Espinar recordó que la presidenta madrileña estuvo “cinco días sin agenda” pese a los “seis vuelos directos diarios” entre México y Madrid, y lanzó una irónica pregunta: “¿La estaban matando a tequila, señora Ayuso, y por eso no pudo coger el teléfono?”.