La edad de jubilación en España volverá a cambiar a partir del 1 de enero de 2027, en el marco de la aplicación progresiva de la Ley 27/2011, que culmina una década de ajustes en el sistema de pensiones.
Según la normativa ya en vigor, la edad ordinaria dejará de situarse en los 66 años y pasará a establecerse en 67 años para quienes no alcancen el mínimo de cotización exigido, consolidando así el último tramo de la reforma.
Un sistema de jubilación con dos edades legales
El nuevo modelo mantendrá un esquema dual en función de los años trabajados. 67 años será la edad ordinaria para quienes no lleguen a las cotizaciones mínimas. 65 años será la edad jubilación sin penalización para quienes acrediten al menos 38 años y 6 meses cotizados
Este sistema refuerza la idea de que no todos los trabajadores se retirarán a la misma edad, sino que el acceso a la jubilación dependerá directamente de la trayectoria laboral de cada persona.
Fin del calendario progresivo de retraso
Con este cambio se culmina un proceso gradual que ha ido elevando la edad de jubilación desde los 65 años tradicionales hasta los 67 actuales, pasando por etapas intermedias como los 66 años y 10 meses en 2026.
A partir de 2027, el sistema quedará estabilizado en dos escenarios fijos: 65 o 67 años, en función de las cotizaciones acumuladas.
La reforma responde a varios factores estructurales, entre ellos el aumento de la esperanza de vida, la presión del retiro de la generación del baby boom o la necesidad de garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones
El Gobierno defiende que el nuevo modelo busca equilibrar la viabilidad financiera del sistema con el mantenimiento de prestaciones adecuadas para los jubilados.