Regent Seven Seas Cruises ha anunciado que Barcelona será el puerto elegido para el estreno mundial de su nuevo buque insignia, el Seven Seas Prestige, el primer navío de una nueva clase que la naviera pone en servicio en la última década.
El barco comenzará a operar el 13 de diciembre de 2026 con un viaje inaugural de 14 noches que enlazará la capital catalana con Miami.
Este estreno marca el arranque de un plan de expansión a largo plazo que prevé sumar tres barcos más de la Clase Prestige hasta 2036, en virtud del acuerdo firmado con el astillero italiano Fincantieri.
El Seven Seas Prestige tendrá un arqueo bruto de 77.000 toneladas y una eslora de 257 metros, con un diseño orientado a ofrecer un mayor espacio disponible por viajero.
Aunque el volumen del buque será un 40% superior al de los modelos anteriores de la compañía, la capacidad máxima se mantiene en 822 pasajeros distribuidos en 411 suites, lo que permite alcanzar un nivel de servicio cercano a un miembro de la tripulación por cada huésped.
Entre sus alojamientos sobresale la Skyview Regent Suite, con 817 metros cuadrados y un balcón perimetral, además de servicios exclusivos, con tarifas que arrancan en 21.500 euros por noche.
Para su primera temporada, la naviera ha diseñado un programa de 13 cruceros entre Europa y el Caribe, con precios desde 7.250 euros por persona.
La programación contempla rutas de hasta 15 noches, que incluyen el primer tránsito del buque por el Canal de Panamá y escalas con pernocta en ciudades como Londres, Lisboa y Burdeos.
De acuerdo con la información de la compañía, el barco dispondrá de 11 espacios dedicados a la restauración, entre ellos la novedad del restaurante Azure, de cocina de inspiración mediterránea, que complementará otros conceptos gastronómicos ya consolidados de la marca en el segmento de lujo.
El director general de StarClass Cruceros, Juan Rodero, ha destacado que la elección de Barcelona y la planificación hasta 2036 constituyen un hito para el mercado de los cruceros de ultra lujo en España.
El plan de crecimiento de Norwegian Cruise Line Holdings para la flota de Regent contempla la entrega del segundo barco de esta clase en 2030, el tercero en 2033 y el cuarto en 2036, con la intención de dar respuesta al aumento de la demanda en el turismo de alta gama.