Brasil cancela dos subastas de deuda tras la sacudida de los mercados por la victoria de Lula

El Tesoro retira las emisiones de bonos ligados a la inflación y a tipo fijo previstas para esta semana, aunque conserva la colocación vinculada al tipo de interés de referencia

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El actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (PT), compite en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales contra el senador Flávio Bolsonaro (PL) Andre Ribeiro / Zuma Press / Europa Press
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El Tesoro brasileño ha cancelado las subastas de deuda ligada a la inflación y a tipo fijo previstas para el 27 y el 29 de octubre, respectivamente, en medio de la turbulencia financiera desatada tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva. La decisión coincide con una jornada de fuertes ventas en los activos brasileños, que ha obligado a interrumpir temporalmente la negociación bursátil.

La retirada afecta a una parte del calendario de financiación del Estado, ya que la subasta de Letras Financeiras do Tesouro —LFT— del martes 27 sigue adelante. Estos títulos ofrecen una remuneración vinculada a la Selic, el tipo de interés de referencia del banco central brasileño.

Las informaciones disponibles no precisan cuánto pretendía captar el Tesoro con las operaciones canceladas ni anuncian nuevas fechas para celebrarlas. El organismo ha comunicado que continuará vigilando las condiciones para asegurar el funcionamiento del mercado de deuda pública.

Retirada en plena presión sobre los intereses

La cancelación se produce cuando los inversores revisan sus expectativas sobre la política fiscal brasileña, después de haber apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro y un ajuste más intenso de las cuentas públicas. Las ventas han alcanzado tanto a la deuda como a la Bolsa y al real, mientras aumentaban los tipos de interés de los contratos de futuros.

Desde el punto de vista financiero, retirar las emisiones permite evitar una colocación en condiciones excepcionalmente adversas. Cuando aumenta la percepción de riesgo, los compradores exigen una rentabilidad mayor para prestar al Estado, lo que puede encarecer durante años la financiación obtenida en una subasta a tipo fijo.

En los bonos ligados a la inflación, el coste también depende de la rentabilidad real que se ofrece al inversor, además de la actualización asociada a los precios. Por ello, la protección frente a la inflación que reciben los compradores no elimina el riesgo de que una emisión resulte más cara para el Tesoro.

La financiación vinculada a la Selic continúa

La decisión de conservar la subasta de LFT permite al Tesoro seguir captando recursos mediante títulos cuya remuneración se ajusta a la evolución de la Selic. Esa vía conserva atractivo para los inversores cuando existe incertidumbre sobre los tipos, aunque deja al emisor más expuesto a que estos permanezcan elevados.

La dependencia de este instrumento ya había aumentado antes de las elecciones. En agosto, el Tesoro revisó al alza su previsión para el peso de la deuda federal vinculada a tipos de interés, hasta una horquilla del 49%-53%, frente al 46%-50% anterior, según Reuters. La agencia relacionó ese cambio con la preferencia de los inversores por títulos de menor duración financiera durante los episodios de volatilidad.

Si la Selic continúa alta durante más tiempo, la remuneración de estos títulos también seguirá siendo elevada. La composición de las emisiones resulta así relevante para las cuentas públicas, además del volumen total de deuda que Brasil necesita financiar.

La cancelación no supone una suspensión de pagos

La retirada de las dos subastas afecta a operaciones previstas para obtener financiación nueva y no modifica las obligaciones de pago de los títulos que ya están en circulación. Tampoco equivale a que las emisiones hayan quedado desiertas, puesto que han sido canceladas antes de celebrarse.

Su impacto dependerá de cuándo se recuperen las colocaciones, de las condiciones que exijan los inversores y de las alternativas que utilice el Tesoro. Por ahora, la información publicada no permite calcular cuánto dinero dejará de captar esta semana ni qué ahorro o sobrecoste puede derivarse de la decisión.