La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil ha provocado este lunes un fuerte castigo bursátil a Telefónica, Santander y Mapfre, tres de las compañías españolas con mayor dependencia del mercado brasileño. Durante la mañana, la operadora ha llegado a perder más del 7%, el banco alrededor del 5% y la aseguradora cerca del 3%, en una sesión que todavía permanece abierta.
El retroceso de estos valores ha lastrado al Ibex 35, que ha comenzado la jornada con una caída del 0,92%, hasta los 18.815 puntos. El resultado brasileño obliga a revisar las posiciones construidas ante una eventual victoria de Flávio Bolsonaro, al que parte del mercado asociaba con un mayor ajuste del gasto público y políticas más favorables a la inversión privada.
Lula ha obtenido el 51,79% de los votos frente al 48,21% de su rival, según los resultados recogidos por Finect. El presidente ha remontado así la ventaja que Bolsonaro consiguió en la primera vuelta, cuyo desenlace había impulsado las cotizaciones de las empresas españolas presentes en Brasil.
Telefónica recibe un doble golpe
La caída de Telefónica combina la reacción al resultado electoral con una revisión negativa de JP Morgan, que ha rebajado su recomendación de neutral a infraponderar y ha recortado el precio objetivo desde 3,70 hasta 3,20 euros por acción. A primera hora, los títulos de la compañía retrocedían un 7,22%, hasta 3,17 euros.
Brasil constituye uno de los principales negocios del grupo a través de Vivo. En 2025 aportó 9.451 millones de euros de ingresos, aproximadamente el 27% de la facturación consolidada, y un EBITDA de 4.108 millones, según las cuentas anuales de Telefónica.
La evolución del real tiene una incidencia directa en esas cifras cuando se convierten a euros. La compañía ya explicó en sus resultados de 2025 que la depreciación de la divisa había reducido los ingresos publicados, pese al crecimiento de los servicios en moneda local.
Santander y Mapfre pagan el peso de Brasil en sus beneficios
Santander también ha sufrido fuertes ventas, con un descenso del 5,09%, hasta 10,92 euros, en los primeros compases de la sesión. Su filial brasileña generó 2.168 millones de euros de beneficio en 2025, alrededor del 15% de las ganancias atribuidas del grupo, y fue su segundo mayor mercado por resultados después de España.
Además del riesgo cambiario, el banco está expuesto a cómo evolucionen los tipos de interés, la demanda de financiación y la capacidad de los clientes para devolver sus préstamos. Una combinación de financiación más cara y menor crecimiento económico puede dificultar la expansión del crédito y elevar las necesidades de provisiones.
Mapfre, que a primera hora cedía un 2,51%, hasta 4,28 euros, tiene en Brasil una fuente especialmente importante de rentabilidad. El país aportó 268 millones de euros al resultado de 2025, cerca de una cuarta parte de los 1.079 millones comunicados por el grupo en su informe de actividad, mientras las primas brasileñas ascendieron a 4.320 millones.
Los tipos elevados producen efectos distintos en la aseguradora, porque mejoran el rendimiento de sus inversiones, pero frenan la contratación de seguros asociados al crédito. Mapfre ya identificó ese freno en sus negocios brasileños de seguros agrarios y vida riesgo durante el pasado ejercicio.
El real y las cuentas públicas concentran las dudas
La reacción de los inversores responde a un cambio de expectativas sobre la política económica brasileña. Thierry Larose, gestor y analista de Vontobel, considera que los activos habían incorporado la posibilidad de un ajuste fiscal profundo bajo un Gobierno de Bolsonaro y anticipa presión sobre la deuda, la Bolsa y la moneda tras la victoria de Lula.
Para las multinacionales españolas, una depreciación del real reduce el valor en euros de los ingresos y beneficios obtenidos en Brasil, aunque su actividad local no empeore. El efecto final depende también de las coberturas de divisa, la financiación y la estructura de cada negocio, por lo que la caída de la moneda no se traslada de manera uniforme al resultado de todas las compañías.
El castigo de este lunes invierte la reacción registrada el pasado 5 de octubre, después de la primera vuelta. Santander subió entonces un 4,52%, Telefónica ganó un 3,38% y Mapfre avanzó un 1,43%, alentadas por las expectativas de un cambio político en Brasil.
La exposición al país tampoco está provocando una respuesta idéntica en todo el Ibex. Mientras las ventas se concentraban en la operadora, el banco y la aseguradora, Iberdrola cotizaba prácticamente plana y Aena avanzaba un 0,45% en los primeros compases de la jornada, pese a contar ambas con negocios relevantes en Brasil.