El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, pusieron fin este miércoles en Santa Cruz de Tenerife a los actos por los aniversarios de las Reservas Marinas de Interés Pesquero de Canarias, dejando abierta la posibilidad de declarar nuevas zonas protegidas en las islas.
Durante su intervención, Quintero subrayó que las reservas marinas “han demostrado ser una herramienta eficaz para recuperar los recursos, conservar la biodiversidad y fortalecer el sector pesquero artesanal”. Remarcó que estos espacios aportan ventajas ambientales, pesqueras, sociales y económicas, al favorecer el aumento de la biomasa y de las especies de interés para la pesca tanto dentro como fuera de los límites protegidos, lo que contribuye a la sostenibilidad de la actividad y a la estabilidad socioeconómica del sector.
Asimismo, indicó que las reservas facilitan el relevo generacional y la creación de empleo ligado al mar, al tiempo que mejoran el estado de conservación de la biodiversidad marina, sus hábitats y los servicios ecosistémicos asociados.
“Son, en definitiva, una pieza clave para garantizar el presente y el futuro de la pesca en Canarias, porque permiten compatibilizar la protección de nuestros recursos marinos con el mantenimiento de una actividad económica y social profundamente vinculada a las islas”, afirmó Quintero.
El responsable autonómico destacó también el protagonismo de los pescadores como impulsores y principales valedores de estas áreas protegidas, y recalcó que cualquier paso en la ampliación de la red de reservas debe seguir dándose con su implicación directa y apoyado en la evidencia científica.
“Las reservas marinas nacieron, en gran medida, de la iniciativa y del compromiso de los propios pescadores. Por eso, su futuro debe seguir construyéndose junto al sector, escuchando a los profesionales y adoptando las decisiones sobre la base de datos científicos actualizados”, añadió.
Quintero valoró igualmente la cogestión que ejercen de forma conjunta el Gobierno de Canarias y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en las reservas de La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote y de La Restinga-Mar de Las Calmas.
“Esta colaboración institucional, unida a la participación de los profesionales y al respaldo del conocimiento científico, resulta fundamental para adoptar decisiones eficaces y avanzar en una gestión sostenible de los recursos pesqueros”, manifestó.
Por su parte, el ministro Luis Planas definió el modelo de las Reservas Marinas de Interés Pesquero de Canarias como un ejemplo de gestión sostenible y cogobernanza, reconocido tanto dentro como fuera de España, sustentado en el equilibrio entre la conservación del medio marino y la continuidad de la actividad pesquera.
“Mucha gente quiere contraponer conservación con actividad, sin embargo, es precisamente de la mano de los pescadores como mejor se pueden conservar nuestros mares”, afirmó el ministro, quien incidió en que la cooperación entre el sector, la comunidad científica y las administraciones es clave para asegurar el porvenir económico y social de la pesca artesanal y favorecer el relevo generacional en el archipiélago.
MÁS MEDIOS DE VIGILANCIA
En su intervención, Planas avanzó el refuerzo de la vigilancia en estas áreas mediante el próximo envío de una patrullera de última generación y la incorporación de nuevas tecnologías, como drones y robots submarinos, con el objetivo de mejorar el control de las reservas y reforzar la protección de los recursos marinos.
El ministro apeló además a la responsabilidad colectiva frente a la pesca ilegal.
“Debemos ser contundentes contra el furtivismo, que daña a quienes respetan la ley, y recordar que no habría pesca furtiva si nadie comprara ese pescado. Proteger nuestras reservas es una tarea que nos implica a todos”, señaló.
TRES DÉCADAS DE PROTECCIÓN Y COORDINACIÓN
El programa de la jornada incluyó la mesa-coloquio “Pasado, presente y futuro de las Reservas Marinas de Interés Pesquero en Canarias”, moderada por la subdirectora general de Investigación Pesquera y Recopilación de Datos de la Secretaría General de Pesca, Elisa Carbajo Llorente.
En este foro participaron representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, del Gobierno de Canarias, de las Federaciones de Cofradías de pescadores y de estas entidades, de la Universidad de La Laguna y del Instituto Español de Oceanografía, que repasaron la trayectoria de estos espacios y los principales desafíos que afrontarán en los próximos años.
Canarias dispone en la actualidad de tres Reservas Marinas de Interés Pesquero: la de La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote, creada en 1995 y considerada la más extensa de España, con más de 70.700 hectáreas; la de La Restinga-Mar de Las Calmas, en El Hierro, declarada en 1996, y la de La Palma, constituida en 2001.
A lo largo de la sesión se detallaron las líneas de trabajo en marcha y las previstas para seguir consolidando la red de reservas marinas del archipiélago e impulsar nuevos espacios de protección pesquera en La Gomera, Tenerife y en el entorno del islote de Lobos y el estrecho de La Bocayna.
El Gobierno de Canarias y el Ministerio coincidieron en que estos procesos deberán abordarse mediante el diálogo con el sector pesquero, con la implicación de los profesionales y el apoyo de la información científica necesaria para evaluar el estado de los recursos y las particularidades de cada área.
El acto desarrollado en Tenerife estuvo precedido por un encuentro celebrado el martes en La Graciosa entre Narvay Quintero, Luis Planas y representantes del sector pesquero del archipiélago, en el que tomaron parte también la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Esteban Reyes, el viceconsejero del sector primario, Eduardo García, y el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, junto a otros cargos de las administraciones estatal, insular y local.
La reunión sirvió para conocer directamente las demandas del colectivo y examinar la situación de la pesca artesanal en las islas, así como el funcionamiento y las perspectivas de las Reservas Marinas de Interés Pesquero.
Durante el encuentro se abordaron igualmente las necesidades planteadas por los pescadores en materia de gestión, vigilancia y aplicación de nuevas herramientas destinadas a optimizar el control y la operatividad de estos espacios protegidos.