Comprar una vivienda con hipoteca supone un esfuerzo muy distinto según la comunidad autónoma. Baleares y Madrid presentan actualmente los niveles más exigentes, tanto por el importe medio de los préstamos como por la proporción del salario necesaria para afrontar las cuotas mensuales.
Los últimos datos del Colegio de Registradores, correspondientes al primer trimestre de 2026, sitúan el endeudamiento hipotecario medio por vivienda en España en 172.430 euros. Baleares alcanza 286.238 euros y Madrid 271.127, mientras País Vasco y Cataluña se sitúan también entre las comunidades con mayores importes medios.
La última Encuesta Anual de Estructura Salarial disponible del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondiente a 2024 y publicada en mayo de 2026, sitúa el salario bruto medio anual nacional en 29.540,26 euros. Las diferencias territoriales permiten comprobar por qué una hipoteca de importe similar puede representar esfuerzos muy distintos según dónde viva el comprador.
Baleares: una hipoteca media equivale a unos nueve años de salario bruto
El caso más extremo aparece en Illes Balears. El endeudamiento hipotecario medio registrado durante el primer trimestre de 2026 alcanzó los 286.238 euros, el nivel más elevado entre las comunidades autónomas.
El salario bruto medio anual disponible para Baleares ronda los 31.852 euros. Si se divide únicamente el capital hipotecario medio entre ese salario, el resultado equivale aproximadamente a nueve años de salario bruto.
Este cálculo no indica cuánto tarda realmente una persona en pagar su préstamo. No incorpora intereses, entrada, impuestos, gastos cotidianos ni otros ingresos del hogar. Sirve únicamente como una referencia comparativa entre el tamaño de la hipoteca y el nivel salarial medio.
Madrid supera los 271.000 euros de hipoteca media
La Comunidad de Madrid ocupa la segunda posición por importe hipotecario medio, con 271.127 euros por vivienda durante el primer trimestre de 2026.
El salario bruto medio anual madrileño alcanza los 34.410,01 euros. La comparación entre ambas magnitudes arroja una equivalencia aproximada de 7,9 años de salario bruto medio.
El elevado salario regional no compensa completamente el volumen de financiación necesario para acceder a una vivienda. El indicador de esfuerzo del Colegio de Registradores sitúa la cuota hipotecaria mensual en el 44% del coste salarial en Madrid.
Cataluña ronda los seis años de salario bruto equivalente
Cataluña se encuentra también entre las comunidades con mayor endeudamiento hipotecario. El importe medio del préstamo se situó en 187.187 euros durante el primer trimestre del año.
El salario bruto medio anual catalán fue de 31.730,05 euros en la última Encuesta Anual de Estructura Salarial. El capital hipotecado representa así aproximadamente 5,9 años de salario bruto.
El dato ilustra cómo incluso en territorios con remuneraciones superiores al promedio nacional el encarecimiento de la vivienda obliga a asumir préstamos elevados.
Los salarios del País Vasco amortiguan una hipoteca elevada
País Vasco presenta un endeudamiento hipotecario medio de 187.390 euros, ligeramente superior al de Cataluña.
Sin embargo, registra también el salario bruto medio más alto de España, con 35.170,28 euros anuales. La equivalencia se reduce así a aproximadamente 5,3 años de salario bruto.
Este caso muestra por qué no basta con observar únicamente el importe del préstamo. Una hipoteca elevada puede representar un esfuerzo proporcionalmente menor allí donde los ingresos medios son también superiores.
La cuota se lleva el 56,8% del salario en Baleares
El indicador más útil para aproximarse al esfuerzo hipotecario efectivo es el porcentaje que representa la cuota hipotecaria mensual sobre el coste salarial.
| Comunidad | Cuota hipotecaria / coste salarial |
|---|---|
| Illes Balears | 56,8% |
| Comunidad de Madrid | 44,0% |
| Canarias | 37,8% |
| Andalucía | 34,9% |
| Media nacional | 34,0% |
Baleares sobresale claramente, con una cuota hipotecaria mensual media de 1.362,1 euros, equivalente al 56,8% del coste salarial. En Madrid, la mensualidad media alcanza 1.277,4 euros y representa el 44%.
En el extremo contrario aparecen La Rioja, con un 23,6%; Extremadura, con un 24,7%; y Región de Murcia, con un 25,6%. La diferencia entre territorios supera los 30 puntos porcentuales.
Canarias demuestra por qué no basta con mirar el importe del préstamo
Canarias no aparece entre las comunidades con los mayores importes hipotecarios absolutos, pero sí ocupa la tercera posición en esfuerzo salarial, con un 37,8%.
El INE sitúa el salario bruto anual medio canario en 25.120,38 euros, entre los más bajos del país. Una financiación inferior a la de Madrid o Baleares puede, por tanto, representar una carga elevada cuando los ingresos son también menores.
La comparación evidencia que el esfuerzo hipotecario depende de la relación entre deuda e ingresos y no únicamente del precio o del tamaño del préstamo.
Una hipoteca media nacional equivale a casi seis años de salario bruto
Para el conjunto de España, el endeudamiento hipotecario medio del primer trimestre de 2026 fue de 172.430 euros, mientras el último salario bruto anual medio disponible asciende a 29.540,26 euros.
La división entre ambas cantidades arroja una equivalencia aproximada de 5,8 años de salario bruto medio. Tampoco debe interpretarse como el tiempo real necesario para devolver el préstamo.
Las hipotecas se amortizan durante periodos mucho más largos y el coste final depende además del tipo de interés, el plazo, la entrada aportada y las condiciones concretas de cada operación.
El importe medio de las nuevas hipotecas sigue aumentando
Los datos más recientes del INE muestran que el capital medio solicitado continúa creciendo. En mayo de 2026, el importe medio de las nuevas hipotecas sobre viviendas alcanzó los 174.866 euros, un 9,7% más que un año antes.
El dato de junio elevó posteriormente la referencia hasta los 178.365 euros, un 6% más en términos interanuales, mientras se constituyeron 45.907 hipotecas sobre viviendas.
Un mayor principal financiado puede elevar la cuota mensual incluso cuando los tipos de interés no aumentan en la misma proporción, por lo que el crecimiento del importe hipotecario constituye una variable relevante para medir el acceso a la vivienda.
Por qué este cruce no mide exactamente cuánto cuesta comprar una casa
La comparación tiene límites importantes. El importe de una hipoteca no equivale al precio de la vivienda, porque el comprador suele aportar una entrada con recursos propios y debe asumir además impuestos y otros gastos.
Tampoco puede suponerse que quien firma una hipoteca perciba exactamente el salario medio de su comunidad. Las dos estadísticas describen universos diferentes: una mide financiación hipotecaria y la otra remuneraciones laborales.
Existe además una diferencia temporal. Los datos hipotecarios territoriales utilizados corresponden al primer trimestre de 2026, mientras que la última Encuesta Anual de Estructura Salarial definitiva se refiere a 2024. Por eso los "años de salario" deben entenderse exclusivamente como una medida comparativa de escala.