DKV mantiene su apuesta por la vía judicial para resarcirse de las pérdidas derivadas del anterior concierto de asistencia sanitaria a los mutualistas de Muface, pero al mismo tiempo se muestra dispuesta a explorar una salida negociada con la Administración.
En una comparecencia ante los medios para presentar los resultados anuales, el director financiero de la compañía, Javier Cubría, ha reiterado que la aseguradora confía en que los tribunales respalden sus tesis. “Hemos iniciado el procedimiento con confianza en que tenemos argumentos para obtener una compensación”, ha señalado.
La entidad ha interpuesto dos recursos ante juzgados de lo Contencioso-Administrativo. El primero cuestiona el conjunto del concierto 2022-2024, mientras que el segundo se dirige específicamente contra la prórroga forzosa que el Gobierno impuso durante los cinco primeros meses de 2025. En ambos procedimientos, DKV reclama una compensación económica por las pérdidas que, sostiene, se produjeron por la insuficiencia de las primas fijadas.
El litigio relativo a la prórroga obligatoria es el que se encuentra en una fase más avanzada. Cubría ha detallado que ya se han practicado periciales dentro del proceso judicial, aunque ha insistido en que la compañía apenas puede influir en los plazos en los que se pronunciarán los jueces.
“Tiempo para acuerdos siempre hay. Cualquier posibilidad de cerrar con un acuerdo en lugar de esperar una sentencia se valorará”, ha enfatizado el director financiero. No obstante, ha recordado que la aseguradora optó por acudir a los tribunales después de que su petición no fuera atendida en la vía administrativa.
En cuanto al entorno de costes del sector asegurador, Cubría ha admitido que “nadie esperaba” un nivel de inflación como el actual. Ha advertido de que, si los precios vuelven a dispararse como tras la pandemia, el impacto se notará no solo en la necesidad de revisar primas, sino también en la capacidad de las familias para contratar seguros de salud y en el encarecimiento de los servicios vinculados a la inflación.
Por su parte, el consejero delegado, Fernando Campos, ha descartado de plano llevar a cabo subidas extraordinarias de primas a mitad de ejercicio, recordando que DKV revisa sus tarifas una vez al año, el 1 de enero. Ha precisado que, aunque se observa la inflación general, el factor determinante para la compañía es la inflación sanitaria, mientras que la tasa global está ahora muy condicionada por la evolución de la energía y los alimentos.
En relación con la inflación sanitaria, Campos ha anticipado que los principales vectores de presión serán el envejecimiento de la población y el encarecimiento asociado a las nuevas tecnologías médicas. Además, ha apuntado a la intención de Estados Unidos de reducir los precios de los medicamentos en su mercado, algo que, en su opinión, podría traducirse en incrementos en Europa. “En España estamos bastante blindados y menos expuestos que otros países europeos”, ha subrayado el CEO, aunque ha advertido de que “va a marcar muchísimo” la evolución de la inflación en el Viejo Continente en el medio plazo.