El Banco Central Europeo (BCE) ha alcanzado un acuerdo con European Card Payment Cooperation (ECPC), Nexo Standards y Berlin Group para emplear sus estándares técnicos abiertos, disponibles para todos los actores del sector, en el procesamiento de pagos en línea con euros digitales. Con ello, la institución pretende reducir al mínimo los costes de implantación para el mercado, al tiempo que amplía la cobertura geográfica y la variedad de usos posibles.
Según ha informado este viernes el organismo emisor, se adoptarán los estándares CPACE, desarrollados por ECPC, que permiten realizar pagos sin contacto entre un dispositivo de pago y un terminal mediante tecnología NFC.
Para la aceptación de pagos y operaciones en cajeros automáticos se utilizarán especificaciones de Nexo Standards, que enlazan los sistemas de los comercios con los sistemas de 'back-end' de los proveedores de servicios de pago y de las entidades adquirentes.
Por su parte, los estándares de Berlin Group hacen posible efectuar pagos utilizando un alias, como un número de teléfono móvil, y permiten la comprobación de saldos y la conciliación entre dispositivos móviles, además de facilitar la aceptación de pagos en ámbitos como las transacciones en euro digital iniciadas desde aplicaciones de comercios en teléfonos inteligentes.
El BCE ha añadido que, más adelante, podrían incorporarse otros estándares, siempre que cuenten con el visto bueno del Consejo de Gobierno de la institución.
Para el 'Guardián del euro', el uso de estos estándares abiertos y la cooperación con los organismos de normalización correspondientes “minimiza los costes de adopción para el mercado” y favorece una coordinación temprana entre todos los participantes, incluidos los proveedores de servicios de pago y las entidades de estandarización.
“El acceso libre, la minimización de costes y la coordinación son especialmente importantes”, ha subrayado el BCE, recordando que Europa no dispone hoy de un estándar abierto, universalmente accesible y compatible con todos los terminales de pago, y que depende en gran medida de estándares propietarios de redes internacionales de tarjetas y de carteras digitales globales.
En consecuencia, el banco central estima que recurrir a estándares europeos ya consolidados facilitará la aceptación del euro digital y garantizará una experiencia de uso homogénea en toda la zona euro, a la vez que permitirá que los sistemas de pago europeos se extiendan a nuevos mercados y multipliquen sus casos de uso.
La institución ha remarcado, además, que las ventajas del estándar del euro digital comenzarán a percibirse antes de su puesta en circulación, prevista para 2029. Una vez que los colegisladores comunitarios aprueben el Reglamento del euro digital, los proveedores europeos de soluciones de pago podrán dar el salto más allá de sus fronteras nacionales.
“Esta colaboración demuestra nuestro firme compromiso de garantizar que el euro digital funcione con los estándares europeos existentes, que también puede utilizar el sector privado”, declaró Piero Cipollone, miembro del Consejo Ejecutivo del BCE y presidente del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre el euro digital.
“Los estándares abiertos del euro digital ofrecerán una alternativa europea gratuita a los estándares propietarios actuales, facilitarán la entrada de nuevos proveedores europeos al mercado y brindarán a los proveedores de servicios de pago y comercios europeos la seguridad que necesitan para invertir, innovar y competir en toda la zona del euro”, añadió.
A su vez, Ana Grade, consejera delegada de ECPC, señaló que el acuerdo bilateral con el BCE para el uso del estándar CPACE en el proyecto del euro digital “reforzará aún más la visibilidad y la presencia en el mercado del estándar”.
“Esta cooperación reafirma la posición de Nexo Standards como organismo de normalización internacional y colaborativo para la aceptación de pagos, que impulsa la interoperabilidad en todo el ecosistema de pagos”, ha apuntado Jean-Philippe Joliveau, presidente del consejo de Nexo Standards.
Por otro lado, Markus Schierack, director general de SRC, celebró la decisión del BCE, al considerar que los estándares abiertos constituyen la base de un mercado de pagos europeo competitivo e interoperable. “La participación del BCE en nuestro proceso de estandarización supone un paso positivo para todo el ecosistema”, dijo.