El barril de crudo Brent registraba este martes un repunte superior al 2% y se situaba por encima del umbral de los 91 dólares, en un contexto de creciente incertidumbre en el estrecho de Ormuz tras una nueva noche de ataques en la zona y la amenaza de los hutíes, respaldados por Irán, de imponer un bloqueo al paso de Bab el Mandeb, un corredor estratégico en la ruta marítima del mar Rojo.
En este escenario, el precio del crudo de referencia para Europa llegó a alcanzar los 91,59 dólares, lo que supone un avance del 2,6% respecto al cierre del lunes y su nivel más alto desde el 11 de junio.
Paralelamente, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, subía cerca de un 3% hasta aproximarse a los 85 dólares, marcando igualmente máximos desde la segunda semana de junio.
El lunes, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, anunció la imposición de un bloqueo naval contra Arabia Saudí “con efecto inmediato” como respuesta al continuo “asedio” de Riad, que ha reiterado que “adoptará todas las medidas necesarias para proteger sus buques” en tránsito por el estrecho de Bab el Mandeb.
Ante este nuevo foco de tensión, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, destacó que el organismo vigila muy de cerca la evolución de los mercados petroleros y advirtió de que las amenazas sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, cuya relevancia ha aumentado como vía alternativa al paso de Ormuz, “exacerban aún más” las preocupaciones en torno a la seguridad del suministro.
Aun así, Birol considera que el mercado del crudo continúa apoyándose en diversos elementos que amortiguan el impacto de la crisis, entre ellos el uso de rutas alternativas por parte de los productores del golfo Pérsico y los volúmenes que siguen atravesando Ormuz.
De esta forma, aunque las exportaciones procedentes del Golfo se sitúan por debajo de los máximos de finales de junio, se mantienen claramente por encima de los niveles registrados entre comienzos de marzo y mediados de junio.
Al mismo tiempo, los productores de otras áreas —especialmente Estados Unidos, Brasil, Venezuela y Kazajistán— han incrementado sus ventas al exterior, compensando parcialmente la merma de suministros del Golfo, mientras que China ha recortado casi a la mitad sus compras de crudo, contribuyendo de manera decisiva a estabilizar los mercados.
Además, las sucesivas liberaciones de reservas de emergencia por parte de los países miembros de la AIE continúan aportando un alivio relevante y, desde el anuncio del 11 de marzo sobre la acción coordinada para poner a disposición del mercado 400 millones de barriles de petróleo, “los países miembros de la AIE han liberado alrededor de 290 millones de barriles”, y se sigue inyectando más crudo en el sistema.
En este sentido, Birol subrayó que los socios de la AIE aún conservan un volumen importante de reservas de emergencia, entre las que se incluyen más de 1.000 millones de barriles bajo control gubernamental.
Con todo, advirtió de que “no hay lugar para la complacencia en materia de seguridad petrolera en medio de la escalada de hostilidades y la continua disminución de las reservas comerciales disponibles”, ya que la actividad de las refinerías y el flujo de productos no han repuntado al mismo ritmo que las entregas de crudo, lo que se traduce en que los mercados de combustibles refinados, como el diésel y la gasolina, están “considerablemente más ajustados que los de crudo”.