El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha el marco jurídico necesario que dará cobertura a la circulación de trenes históricos en la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), al tiempo que busca salvaguardar el patrimonio que suponen estos vehículos.
La orden se publicó este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y otorga a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) el papel de primer eslabón del procedimiento, al asignarle la competencia de la catalogación del material rodante histórico.
Así, la Fundación será la encargada de analizar las peticiones de catalogación que reciba y de dictar una resolución motivada en un plazo máximo de tres meses. Si la solicitud es rechazada, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria asumirá la tramitación y resolución de las reclamaciones.
“Para garantizar su protección, los vehículos ferroviarios históricos que posean una especial singularidad y relevancia podrán ser declarados Bien de Interés Cultural o ser incluidos en el Inventario General de Bienes Muebles por las administraciones competentes”, recoge el artículo 5.
En el caso de vehículos catalogados como históricos que no cuenten con una protección especial, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles deberá acreditar, cuando proceda, la destrucción, deterioro o pérdida accidental de los elementos o rasgos que motivaron su catalogación. En estas situaciones, la Fundación tendrá la facultad de intervenir de oficio o a instancia del propietario.
La disposición adicional segunda indica que las empresas ferroviarias, los administradores de infraestructuras y las entidades con capital público o privado estarán obligados a comunicar cada año a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles qué vehículos ferroviarios con más de treinta años de antigüedad prevén vender o desguazar durante el año siguiente.