La actividad del sector privado en la zona euro registró en agosto una ligera mejoría, de acuerdo con la estimación preliminar del índice PMI compuesto. El indicador se situó en 52,1 puntos frente a los 52 del mes anterior, su cota más elevada en nueve meses, lo que sugeriría un incremento del PIB del área del euro del 0,3% entre julio y septiembre.
En detalle, el PMI manufacturero alcanzó en agosto su ritmo de expansión más intenso en 51 meses, al escalar hasta 52,8 puntos desde los 51,9 de julio. Por su parte, el PMI de servicios permaneció sin cambios en 51,7 puntos.
“Un aumento sólido y sostenido de la actividad total en agosto sienta las bases para un significativo incremento del PIB de la zona euro en el tercer trimestre, de alrededor del 0,3%”, ha destacado Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.
El empuje del sector industrial en el comportamiento de la actividad empresarial durante agosto estaría vinculado a un nuevo proceso de acumulación preventiva de existencias, que contribuye a reforzar al sector productor de bienes en medio de las persistentes disrupciones en la cadena de suministro procedentes de Oriente Próximo. Los retrasos logísticos continúan siendo notablemente extendidos a lo largo del mes.
No obstante, Williamson ha subrayado también la presencia de indicios positivos de una mayor demanda de productos tecnológicos ligados a la IA y de un repunte en la demanda de equipamiento por el incremento del gasto en defensa, factores que están ayudando en particular a Alemania a registrar mejoras crecientes en su producción. En el ámbito de los servicios, el aumento del gasto turístico está contribuyendo a sostener el crecimiento económico, sobre todo fuera de Francia y Alemania.
De esta forma, aunque las compañías consultadas apuntan a que los precios elevados siguen lastrando la demanda, las presiones inflacionistas “han mostrado signos de una mayor atenuación”, por lo que el experto considera que el BCE se verá especialmente respaldado al comprobar que la inflación de los precios cobrados en el sector servicios vuelve a moderarse, al tiempo que la inflación de los precios de los bienes también sigue reduciéndose.
No obstante, si bien la lectura flash del PMI apunta a un sólido crecimiento del PIB en el tercer trimestre, que las empresas muestren por primera vez en 2026 la intención de contratar y que la inflación se mantenga elevada respecto a estándares históricos, hace probable que se mantenga un sesgo agresivo de la política monetaria, “y no se pueden descartar nuevas subidas inminentes de los tipos de interés”.