El PSOE ha rebajado la iniciativa de Sumar que buscaba vetar la adquisición de viviendas por parte de personas jurídicas, empresas y fondos "buitre". En lugar de esa prohibición directa, los socialistas plantean ahora impulsar un impuesto específico a la compra de vivienda por extranjeros no residentes, aplicar una carga fiscal a los pisos vacíos y elevar el IVA de los alojamientos turísticos hasta el 21%.
El grupo plurinacional defendió este martes en el Congreso, mediante una proposición no de ley, la prohibición de estas operaciones, así como la derogación de las sociedades anónimas cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario (socimis).
El portavoz de vivienda de Sumar en la Cámara Baja, Alberto Ibáñez, fue el encargado de presentar la propuesta. Durante su intervención, advirtió de que la baja tributación de las socimis facilita que estas estructuras "evadir impuestos de manera legal". Además, subrayó que estos vehículos de inversión han crecido un 79% en los últimos catorce años, hasta alcanzar una capitalización bursátil de 31.000 millones de euros.
En relación con el veto a la compra de viviendas por fondos de inversión, recordó a Vox que incluso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respalda una medida de este tipo. En el debate parlamentario, solo Esquerra Republicana, EH Bildu y Podemos mostraron un respaldo claro a las propuestas de Sumar.
PSOE y Vox plantean vías alternativas
Tanto PSOE como Vox han registrado enmiendas a la proposición original de Sumar, según la documentación a la que ha tenido acceso Europa Press. Vox, en lugar de eliminar las socimis y prohibir la compra especulativa, propone promover los cambios normativos necesarios para fijar un marco diferenciado de tributación y regulación de las operaciones de compra de vivienda en función de si su destino es social o residencial.
El portavoz de vivienda de Vox, Carlos Hernández Quero, argumentó que su formación considera que la inversión en vivienda debe ser "bienvenida" siempre que atienda las necesidades de los españoles y, en cambio, ser penalizada cuando les perjudique. Asimismo, defendió que los españoles tengan prioridad en el acceso a la vivienda habitual.
"No queremos por tanto una vivienda subordinada al capital financiero. Queremos un capital subordinado al interés residencial, social y nacional de los españoles", remachó.
El PSOE, por su parte, ha presentado una enmienda para reformular el texto de Sumar. En vez de suprimir las socimis, plantea modificar su régimen fiscal para que tributen al 25%, salvo cuando los beneficios procedan de viviendas destinadas al alquiler a precio asequible.
Desde la tribuna, la diputada socialista Irene Jódar Pérez subrayó que la vivienda "no puede seguir siendo la oportunidad de negocio de unos pocos y el gran problema de otros". "Frente a la especulación, más vivienda pública", defendió.
Críticas de PNV, Junts y PP a la propuesta de Sumar
La portavoz del PNV, Maribel Vaquero, reprochó a Sumar que "meten en el mismo saco" a todas las personas jurídicas, dando por hecho que no garantizan la función social de la vivienda o que incluso actúan en contra de ella. A su juicio, "no todo es lo mismo, no todos son fondos buitres. No se puede simplificar de esta manera ya que se retuerce la realidad en búsqueda de culpables".
En nombre de Junts, Marta Madrenas rechazó la iniciativa casi en su totalidad y aseguró que el único punto de la proposición con el que coincide es aquel que reconoce que, en la actualidad, la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales de la ciudadanía.
Finalmente, el diputado del PP Juan Andrés Bayón Rolo acusó a Sumar de acudir al Congreso para "victimizarse" por la crisis de la vivienda pese a ser el segundo partido del Gobierno. Criticó que las políticas de vivienda impulsadas por el Ejecutivo de coalición hayan sido "totalmente ideológicas" y responsabilizó a esas medidas de que la vivienda se haya consolidado como uno de los grandes problemas para la población.