El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dejado sin efecto este jueves la decisión de la Comisión Europea que dio luz verde a la recapitalización de Lufthansa financiada por el Gobierno alemán durante la crisis de la Covid-19, un paquete de apoyo público valorado en 6.000 millones de euros.
En su fallo, la máxima instancia judicial comunitaria rechaza el recurso de casación interpuesto por la aerolínea alemana y confirma el criterio del Tribunal General, que ya había invalidado la autorización de Bruselas a estas ayudas estatales al entender que los servicios comunitarios incurrieron en “diversos errores” al examinar la operación.
El TJUE determina que la Comisión se equivocó al aplicar el marco temporal de ayudas aprobado durante la pandemia, especialmente en lo relativo a las condiciones de conversión en capital de una parte del apoyo público, un defecto que, por sí solo, justifica la anulación de la decisión.
No obstante, el tribunal con sede en Luxemburgo precisa que el Tribunal General fue más allá de lo necesario en otros aspectos críticos hacia Bruselas, al ejercer un control excesivamente “estricto” sobre cuestiones en las que la Comisión dispone de un amplio margen de apreciación “en contextos económicos complejos”.
El origen del caso se sitúa en junio de 2020, cuando Berlín comunicó a la Comisión Europea un plan de ayuda de 6.000 millones de euros para recapitalizar Deutsche Lufthansa AG, matriz de la compañía aérea, con la finalidad de recomponer la situación patrimonial y de liquidez de las sociedades del grupo ante el escenario excepcional provocado por la pandemia.
El paquete de rescate se estructuraba en tres componentes: una participación en el capital de unos 300 millones de euros, una participación sin derecho de voto no convertible en acciones de alrededor de 4.700 millones de euros y otra participación sin voto de 1.000 millones de euros con rasgos propios de una obligación convertible.
Bruselas concluyó, sin abrir el procedimiento formal de investigación, que el esquema de apoyo se ajustaba al marco temporal de ayudas de Estado diseñado para flexibilizar las normas europeas durante la pandemia y sostener la actividad económica en plena crisis del coronavirus.
Frente a esa decisión, las aerolíneas Ryanair y Condor recurrieron ante la Justicia europea al considerar que la Comisión no había aplicado correctamente las condiciones y exigencias previstas en el propio marco temporal de ayudas de Estado.