Un grupo de expertos designado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para evaluar el funcionamiento interno del Ejecutivo comunitario ha presentado este lunes un paquete de nueve propuestas destinadas a modernizar su gestión. Entre las medidas planteadas figuran revisar el papel de las agencias descentralizadas repartidas por los Estados miembros con vistas a una posible reducción, abrir determinados puestos de alta dirección a aspirantes externos, impulsar un mayor uso de la Inteligencia Artificial (IA) y simplificar los procedimientos internos.
La directora del grupo y exsecretaria general de la Comisión, Catherine Day, ha explicado las conclusiones del informe al señalar que “Nuestro análisis ha revelado que la Comisión cuenta con una profunda experiencia y con personal altamente motivado y comprometido, pero sus estructuras no están diseñadas para aprovechar al máximo esa experiencia. Algunos de sus procesos resultan excesivamente pesados y, en ciertas áreas, sería deseable una mayor disposición a asumir riesgos”.
En una breve comparecencia sin turno de preguntas, junto a Von der Leyen y al comisario de Presupuestos, Piotr Serafin, Day ha instado a abrir un proceso de reforma interna que permita la “redefinición de su propósito, estableciendo sus valores fundamentales”, con la intención de reforzar el “sentido de colaboración al servicio de la UE” tanto en el plano político como en la administración de la Comisión.
Salvo la revisión del papel de las agencias y la recomendación de reformular la función de la Secretaría General como un “centro estratégico, dos cambios que requerirían negociaciones con el Consejo (gobiernos) y Parlamento Europeo, el resto de propuestas podrían ser puestas en marcha directamente por la Comisión Europea sin necesidad de más procesos; si bien Day ha aclarado que no promueven reformas inmediatas, sino que el grupo de expertos plantea una reflexión durante los casi tres años que restan de legislatura para dejar en manos de la siguiente Comisión las decisiones y medidas concretas.
Bruselas analizará ahora el documento y, combinándolo con otras aportaciones del personal de la institución, trabajará en la elaboración de iniciativas para simplificar y agilizar su funcionamiento de aquí a finales de año. En este contexto, Serafin ha afirmado que dispone de un mandato suficiente para “emprender cambios de gran alcance”, mientras que Von der Leyen ha justificado una revisión “a gran escala” porque, en la coyuntura geopolítica actual, “Europa necesita ser rápida, sencilla y eficaz”.
Revisión de agencias y papel de la IA
Entre los ejes centrales del informe figura el examen de las agencias descentralizadas situadas en distintos puntos de la Unión, con el fin de comprobar si sus mandatos siguen siendo pertinentes y estudiar “posibles fusiones --totales o parciales-- y, cuando proceda, la supresión de algunas de ellas”, según el texto difundido este lunes.
El análisis subraya el “aumento constante de su número, costes y dotación de personal”, pese al tamaño reducido de varias de estas estructuras, y apunta a la necesidad de considerar el “impacto transformador” de la IA en su funcionamiento. De acuerdo con los datos del informe, la UE dispone de 35 agencias con un presupuesto anual conjunto de 3.000 millones de euros y más de 15.000 empleados, además de seis agencias ejecutivas con 420 millones de euros y una plantilla de 3.305 trabajadores.
Apertura a candidatos externos y nueva cultura organizativa
El grupo de alto nivel plantea asimismo abrir la selección de algunos puestos de alta dirección a “candidatos externos”, con la finalidad de “aportar nuevos talentos y perspectivas a la organización”, aunque advierte de que, una vez nombrados, deberán contar con un acompañamiento específico para manejar el complejo entorno interinstitucional y adaptarse con rapidez a la cultura interna de la Comisión. También se propone extender esta “flexibilidad” en los procesos de selección más allá de las posiciones directivas.
Otra de las ideas que se someterán a consideración del Ejecutivo comunitario es reforzar el concepto de “una sola Comisión”, de forma que las direcciones generales dejen de percibirse como compartimentos estancos. El objetivo es priorizar la cooperación, la flexibilidad y los resultados, por ejemplo sustituyendo el esquema de propuestas por departamento por expedientes transversales en la preparación de toda iniciativa legislativa o política relevante.
Secretaría General, desregulación y oficinas en las capitales
Los expertos también abogan por redefinir el papel de la Secretaría General para que pueda ejercer como un “centro estratégico” que conecte directamente el nivel político con el administrativo y marque las prioridades. Proponen, además, introducir cada año una fase específica para “despriorizar” determinadas normas, con el fin de reducir la acumulación de “leyes obsoletas y la carga burocrática del sistema”.
Entre las recomendaciones adicionales se incluye garantizar el cumplimiento efectivo de la obligación de rotación de los altos cargos cada cinco años, una regla ya vigente pero que se incumple en numerosos casos. Asimismo, se sugiere revisar el papel de las oficinas de la Comisión Europea en cada una de las capitales de los Veintisiete para que se conviertan en “recursos estratégicos esenciales”, reforzando así su papel en la representación y en la implementación de las políticas comunitarias sobre el terreno.