La confianza de los consumidores en Estados Unidos se ha desplomado en abril hasta niveles nunca vistos, presionada por el repunte de la inflación, con especial incidencia en el encarecimiento de los combustibles, en un contexto en el que el conflicto con Irán está a punto de cumplir dos meses. Así lo refleja el índice de sentimiento elaborado por la Universidad de Michigan, cuya serie histórica arranca en 1978.
En detalle, el indicador de confianza de los hogares estadounidenses descendió en abril hasta los 49,8 puntos, su registro más bajo de toda la serie disponible. No obstante, supone una ligera mejora frente a los 47,6 puntos del dato preliminar. En comparación con marzo, la caída es del 6,6%, mientras que en términos interanuales el retroceso alcanza el 4,6%.
La valoración de la situación económica actual se redujo un 5,9% frente a marzo y un 12,2% respecto al mismo mes del año anterior, hasta situarse en 52,5 puntos. Por su parte, el subíndice de expectativas de los consumidores se colocó en 48,1 puntos, lo que implica un descenso del 7% en tasa mensual, aunque todavía es un 1,7% superior a la lectura registrada un año antes.
En paralelo, las expectativas de inflación a un año escalaron desde el 3,8% de marzo hasta el 4,7%, el mayor repunte mensual desde abril de 2025. A más largo plazo, las previsiones de inflación se incrementaron hasta el 3,5% en abril, el nivel más elevado desde octubre de 2025.
“Las expectativas sobre las condiciones comerciales disminuyeron tanto a corto como a largo plazo, casi igualando los niveles del año anterior, cuando se implementó el régimen de aranceles recíprocos”, comentó Joanne Hsu, directora de Encuestas al Consumidor, señalando que, tras el anuncio del alto el fuego de dos semanas y la moderación en los precios de la gasolina, la confianza recuperó una modesta parte de las pérdidas de principios de mes.
“El conflicto con Irán parece influir en la opinión de los consumidores principalmente a través de las fluctuaciones en los precios de la gasolina y, potencialmente, de otros productos”, explicó Hsu, para quien “es improbable” que aquellos acontecimientos militares y diplomáticos que no alivien las restricciones de suministro ni reduzcan los precios de la energía impulsen la confianza del consumidor.