La inversión inmobiliaria en España sumó 6.300 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que implica un repunte del 93% frente al mismo periodo del ejercicio previo, de acuerdo con los datos de la consultora y firma de servicios inmobiliarios CBRE.
Entre enero y marzo, el volumen transaccionado se situó un 103% por encima de la media registrada en la última década y equivale aproximadamente a un tercio de todo lo invertido en 2025, lo que apunta a un año especialmente activo en términos de operaciones y entrada de capital.
Con estas cifras sobre la mesa, el arranque de 2026 se coloca como el tercer mejor primer trimestre de la serie histórica, solo superado por los importes del tercer y cuarto trimestre de 2018, cuando se rebasaron los 6.800 millones y 6.300 millones de euros, respectivamente.
En los tres primeros meses del año se cerraron 18 transacciones superiores a los 100 millones de euros, frente a las 4 registradas en el mismo periodo de 2025, lo que evidencia el retorno de los grandes inversores al mercado inmobiliario español.
El capital de origen nacional encabeza la actividad, con el 50% del total invertido, por delante de los fondos canadienses, que aportan un 12%, y de los estadounidenses, con un 11%. En cuanto a la localización de los activos, Madrid y Barcelona acapararon el 73% de la inversión, mientras que la Comunidad Valenciana se situó a continuación, con casi un 6%.
El sector living lidera el mercado
El segmento living (residencial en alquiler, residencias de estudiantes, flex living y senior living) se consolidó como el principal motor del mercado, al concentrar el 36% del total y más de 2.250 millones de euros, lo que supone un aumento del 98% respecto al año anterior.
El sector retail ocupó la segunda posición con 1.370 millones de euros, un 40% más que en el primer trimestre de 2025 y equivalente al 22% del capital invertido entre enero y marzo, con especial protagonismo de los centros comerciales, que absorbieron más de la mitad del volumen.
En tercer lugar se situó el mercado de oficinas, que firmó su mejor inicio de año desde 2018 al alcanzar 869 millones de euros, un incremento del 900% y un 14% del total invertido en activos inmobiliarios.
El segmento hotelero canalizó 696 millones de euros, un 20% más que un año antes, con Baleares concentrando el 30% del importe; el ámbito de healthcare (sanitario) reunió otros 646 millones tras multiplicar por 6 sus niveles de inversión; el sector industrial y logístico sumó 280 millones y los activos alternativos, 150 millones.