Las pequeñas y medianas empresas españolas continúan destinando hasta diez días al mes a gestiones administrativas, a pesar del progreso de la digitalización, lo que limita su “capacidad estratégica”, de acuerdo con el informe “Radiografía económica y bancaria de la micro y pequeña empresa en España 2026”, elaborado por Qonto junto a IO Investigación.
El documento concluye que la digitalización “no está logrando reducir la carga administrativa”. Incluso, el 23% de las compañías con un alto grado de digitalización emplea “más de 10 días al mes” en este tipo de tareas, frente al 9% de las firmas con un nivel de digitalización bajo.
Asimismo, el 55% de las empresas considera que las labores administrativas “restan tiempo al trabajo estratégico”. Esta sensación es más intensa en las compañías “más digitalizadas”, donde llega al 50%, frente al 35% de aquellas con menor desarrollo digital.
El informe atribuye en parte esta situación al uso de múltiples “plataformas sin integrar”. El 75% de las empresas recurre a más de una herramienta para la gestión financiera, lo que provoca duplicidades y sistemas poco conectados. En consecuencia, solo el 25% opera con una única solución integrada.
Esta falta de integración deriva en una “sobrecarga administrativa”: el 47% de las empresas invierte entre dos y cinco días al mes en tareas administrativas vinculadas a la banca y un 15% supera los diez días. Además, el 42% admite que este escenario “reduce el tiempo disponible para el trabajo estratégico”.
Solo una de cada cuatro empresas mantiene el optimismo económico
En paralelo, el clima empresarial ha empeorado “notablemente”. Apenas el 24% de las compañías se declara “optimista” respecto a la evolución de la economía, frente al 32% registrado el año previo, mientras que un 51% se muestra “pesimista”. Entre las principales inquietudes destacan la inflación, la debilidad de la demanda y los cambios regulatorios.
Con todo, el estudio identifica una “correlación consistente” entre el grado de digitalización y el nivel de optimismo. El 34% de las empresas con “digitalización alta” se declara optimista, frente al 21% de las que presentan un nivel medio y el 16% de las menos digitalizadas.
La relación con la banca tradicional también refleja fricciones. El 59% de las empresas opina que las entidades financieras “son rígidos y cobran comisiones ocultas”, mientras que solo el 25% conoce “con exactitud” el importe que abona en comisiones.
En este contexto, el 35% de las compañías se ha planteado “abandonar la banca tradicional” y optar por soluciones fintech, una proporción que sube al 48% entre las empresas con mayor grado de digitalización.
El director general de Qonto para el Sur de Europa, Lorenzo Pireddu, destaca que el estudio “confirma que las empresas españolas están redefiniendo lo que esperan de su entidad financiera” y recalca que “ya no basta con ofrecer confianza y seguridad; también son imprescindibles la transparencia, la agilidad y la simplicidad”.
Igualmente, ha incidido en que “el reto no es incorporar más herramientas, sino integrarlas mejor”, al tiempo que ha remarcado que desde la compañía buscan “acompañar a las empresas en ese paso, ayudándolas a sustituir la fragmentación por control, automatización y una visión más clara de sus finanzas”.
Por último, Pireddu sostiene que aquellas empresas que logren simplificar su operativa, centralizar sus herramientas y mejorar la visibilidad de sus finanzas estarán en una posición “más competitiva para afrontar un entorno cada vez más exigente”.