Los inversores prevén tipos del BCE sin cambios y miran a septiembre para el próximo ajuste al alza

El BCE se inclina por mantener los tipos esta semana mientras los mercados sitúan septiembre como fecha probable para la próxima subida.

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Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort (Alemania). Florian Wiegand/dpa

Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort (Alemania). Florian Wiegand/dpa

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El Banco Central Europeo (BCE) afronta la reunión de este jueves con las expectativas del mercado claramente inclinadas hacia un mantenimiento de los tipos de interés, después del giro más restrictivo aplicado el mes pasado. Los analistas consideran que la institución optará por una pausa, aunque mantienen sobre la mesa la posibilidad de que el siguiente incremento del tipo de referencia se retrase hasta septiembre.

“Christine Lagarde tendrá que hacer malabarismos entre la postura del Comité Ejecutivo, que parece convencido de que el riesgo de un efecto de segunda ronda se materializará en la segunda mitad del año, y los datos que invalidan esta hipótesis”, ha señalado Romain Aumond de Natixis IM Solutions.

La cita de julio del Consejo de Gobierno del BCE llega en un escenario internacional tensionado por el repunte del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con el mercado del petróleo reaccionando a la incertidumbre sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, un paso clave para el suministro energético mundial.

Con todo, el precio del crudo se mantiene por debajo de los máximos de meses anteriores y el Brent ronda los 85 dólares por barril. Paralelamente, la inflación de la zona euro se moderó en junio cuatro décimas, hasta el 2,9%, frente al 3,3% de mayo, un retroceso que acerca al BCE a su objetivo de estabilidad de precios, más aún tras el endurecimiento monetario decidido en junio.

En su última reunión, el banco central elevó los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales: la tasa de depósito (DFR) pasó al 2,25%, la de las operaciones principales de financiación (MRO) al 2,40% y la facilidad marginal de crédito (MLF) al 2,65%. Se trató del primer aumento de tipos desde septiembre de 2023.

Los participantes en el mercado consideran prematuro volver a subir el precio del dinero este mes, al entender que aún es pronto para evaluar el impacto real del reciente ajuste restrictivo sobre la actividad económica de la eurozona.

“Tras la subida de 25 puntos llevada a cabo el pasado mes de junio, es todavía pronto para sacar conclusiones acerca del impacto que el endurecimiento monetario ha tenido sobre la economía europea, por lo que lo más probable es que el Consejo de Gobierno opte por realizar una pausa en el proceso de subidas de tipos”, ha coincidido la jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, Cristina Gavín Moreno.

No obstante, el agravamiento de la situación en Oriente Próximo, con ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos y sus aliados que han alcanzado buques petroleros e infraestructuras energéticas, introduce un elemento de incertidumbre adicional. En este contexto, los expertos de ING no descartan totalmente una subida “sorpresiva” del tipo de referencia en la reunión del jueves.

“Hace apenas unas semanas, la reunión del BCE del 23 de julio parecía un mero trámite: la última parada antes de las vacaciones de verano, la única reunión que nadie se habría perdido si se hubiera cancelado a última hora. Sin embargo, la nueva escalada en Oriente Próximo y el repunte de los precios de la energía han vuelto a cambiar el panorama”, ha destacado Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING.

“En lugar de entrar gradualmente en modo vacaciones de verano y posponer cualquier decisión sobre los tipos de interés hasta después del verano, algunos funcionarios del BCE podrían estar inclinados a presionar con más fuerza para una nueva subida de tipos”, ha añadido.

Septiembre, en el punto de mira para la próxima subida

Con un amplio consenso en torno a una reunión sin variaciones en el precio del dinero, los mercados señalan a septiembre como la fecha clave para desvelar la hoja de ruta del BCE en materia de política monetaria. El desarrollo del conflicto en Oriente Próximo será uno de los elementos determinantes en esa decisión.

En este sentido, buena parte de las casas de análisis considera probable un nuevo incremento de tipos en septiembre, en línea con los escenarios que contemplan dos subidas a lo largo de este año.

“El escenario adverso que se dibuja los últimos dias, con la reanudación de las hostilidades entre EEUU e Irán, y su efecto sobre los precios de la energía, parecen abocar a nuevas tensiones en la evolución de la inflación, y nos lleva a anticipar una nueva subida en el tipo de intervención para la reunión de septiembre, que dejaría la facilidad de depósito en el 2,50% para después de verano”, ha declarado el analista de Ibercaja.

Desde ING apuntan que el BCE difícilmente se conformará con un único ajuste al alza este año, con el objetivo de evitar que el mercado interprete la subida previa como una reacción precipitada y de reforzar la credibilidad del banco central tras errores del pasado.

“Si el BCE se limita a una única subida, podría interpretarse como una 'subida de pánico', lo que suscitaría críticas por precipitarse. Una segunda subida de tipos podría, por supuesto, agravar un error de política monetaria. Pero, siguiendo la propia lógica del BCE, reforzaría la idea de que dicha subida es necesaria para alcanzar el escenario de inflación base”, ha indicado el analista de ING.

Pese a estas previsiones, algunas gestoras alertan de que avanzar hacia una política monetaria demasiado restrictiva podría ser un desacierto, al considerar que “no es necesaria una orientación de política monetaria verdaderamente restrictiva, ya que la evolución económica actual no apunta a presiones salariales significativas ni a un poder de fijación de precios relevante por parte de las empresas”, según DWS.

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