El grupo francés de telecomunicaciones Orange ingresó 10.095 millones de euros en el primer trimestre del ejercicio, lo que representa un aumento del 1,9% frente a la facturación registrada por la operadora en el mismo periodo de 2025, según las cuentas difundidas este jueves por la compañía. El grupo prevé que la adquisición total de MasOrange en España, cuya culminación prevé para el segundo trimestre, “reforzará aún más la posición del grupo” en el mercado europeo.
Si se excluye el efecto en la facturación de elementos como el tipo de cambio y las variaciones en el perímetro contable del grupo, la cifra de negocio de Orange hasta marzo de 2026 mostró un crecimiento comparable del 3,5%, de acuerdo con los datos facilitados por la multinacional.
Por áreas geográficas, los ingresos de Orange en Francia alcanzaron 4.397 millones de euros en el primer trimestre, un 2,3% más interanual. En el resto de Europa avanzaron un 0,9%, hasta 1.762 millones, mientras que en África y Oriente Próximo se incrementaron un 12,7%, hasta 2.212 millones de euros.
En contraste, la división de servicios para empresas de la operadora gala redujo su facturación un 5,3% en los tres primeros meses del año, hasta 1.753 millones de euros.
El resultado bruto de explotación después de arrendamientos (Ebitdaal) de Orange se situó en 2.601 millones de euros, un 4,9% por encima del registrado en el mismo periodo del año anterior, o un repunte del 6,6% en términos comparables.
“Nuestros sólidos resultados del primer trimestre demuestran tanto el rendimiento de nuestros equipos como la relevancia de nuestra estrategia”, ha comentado Christel Heydemann, consejera delegada del Grupo Orange, quien ha destacado que, en el contexto actual, la operadora se mantiene fuerte y resiliente, con una “exposición limitada a los efectos de la crisis de Oriente Próximo”.
Por otra parte, la directiva ha subrayado que la compra del 100% de MasOrange, cuyo cierre se prevé para finales del segundo trimestre, “reforzará aún más la posición del Grupo en el centro del mercado europeo de telecomunicaciones”.
En esta línea, la compañía francesa prevé un “efecto positivo” en la generación de flujo de caja orgánico, junto con un incremento “temporal” del ratio deuda neta/Ebitdaal derivado de la reconsolidación de MasOrange.
Además, el grupo ha revisado al alza su previsión de Ebitdaal y mantiene sin cambios el resto de sus objetivos financieros para 2026, que todavía no incorporan el impacto de la futura reconsolidación de MasOrange. Ahora espera un crecimiento del Ebitdaal superior al 3%, frente a la estimación anterior de un avance en torno al 3%, así como un flujo de caja orgánico cercano a 4.000 millones de euros.