El grupo hotelero Radisson ha puesto en marcha el Radisson RED Innsbruck, su primer establecimiento en la región del Tirol. El hotel se integra en el complejo de uso mixto DAS RAIQA, un desarrollo impulsado por Raiffeisen-Landesbank Tirol que reúne en un mismo espacio servicios bancarios, comercio minorista, arte y propuestas gastronómicas.
La localización del hotel es clave, ya que se encuentra a pocos minutos tanto de la estación central como del casco histórico de Innsbruck.
La sostenibilidad ha guiado todo el proyecto, con el empleo de 1.600 metros cúbicos de madera de procedencia regional que funciona como almacén de carbono. Gracias a una estrategia de minería urbana social, se reaprovecharon materiales de la antigua estructura, lo que permitió un ahorro estimado de 150 toneladas de emisiones de CO2. Asimismo, el inmueble se abastece de energía geotérmica y dispone de sistemas de gestión de aguas subterráneas para la climatización.
El hotel ofrece 161 habitaciones en las que la madera sin tratar es el elemento protagonista. En la novena planta se sitúa LOFT9, un restaurante y bar con vistas panorámicas a la cordillera Nordkette.
Orientado también al cliente corporativo, el establecimiento dispone de más de 400 metros cuadrados destinados a eventos, entre ellos la sala Saal Friedrich, con capacidad para 220 asistentes, y una terraza de estilo alpino-urbano.
Según la dirección del grupo, Innsbruck representa el mercado ideal para la marca debido a su alta demanda de turismo de negocios y su conexión directa con el entorno natural, posicionando al hotel como un hub social y profesional desde su lanzamiento.