Banco Santander está trabajando “sin parar” para blindar sus sistemas frente al auge de nuevos ciberriesgos, en un escenario marcado por la inquietud de los reguladores por el impacto del modelo de inteligencia artificial (IA) Mythos, desarrollado por Anthropic.
El consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, ha admitido que en las últimas semanas el Banco Central Europeo (BCE) reunió a los directores de riesgos de las principales entidades financieras europeas, entre ellos los de Santander. De este encuentro ya habían informado diversos medios, aunque no se había corroborado oficialmente hasta ahora.
“La ciberseguridad es una prioridad estratégica y permanente para el banco”, ha subrayado Grisi, detallando que se están revisando “de manera continua” las infraestructuras mediante herramientas internas y externas, entre ellas algunas basadas en inteligencia artificial.
“Estamos actualizando de forma continua nuestros protocolos al ritmo de la tecnología y trabajamos con socios, con reguladores y con el sector para asegurar que la inteligencia artificial se desarrolle y se utilice con un objetivo concreto, que es proteger mejor a nuestros clientes y aportar el valor real”, ha afirmado Grisi.
A mediados de mes, un portavoz de la Comisión Europea confirmó que el Ejecutivo comunitario ya había mantenido una reunión con Anthropic para recabar información sobre los posibles riesgos asociados al nuevo modelo.
En Alemania, la patronal bancaria reconoció recientemente que el sector se había citado con el Ministerio Federal de Finanzas, el supervisor financiero alemán y el banco central del país para abordar específicamente las amenazas de Mythos.
En Reino Unido, representantes del Banco de Inglaterra, la Autoridad de Conducta Financiera y el Tesoro británico cooperan con el Centro Nacional de Ciberseguridad para analizar las vulnerabilidades que el modelo de Anthropic podría revelar en infraestructuras informáticas críticas. Según avanzó en su día la prensa económica especializada, en las próximas fechas se trasladarán las conclusiones a bancos, aseguradoras y mercados de valores británicos.