El Tribunal Superior de Seúl ha decidido este miércoles incrementar hasta siete años la pena de prisión impuesta al expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol por delitos de obstrucción a la justicia y abuso de poder, en el proceso relacionado con la orden de declarar la ley marcial en diciembre de 2024.
De este modo, la corte ha considerado a Yoon responsable de todos los delitos imputados, a excepción del de falsificación de documentos. Con esta resolución, la condena aumenta en dos años respecto a la fijada inicialmente, aunque se queda por debajo de los diez años que había solicitado la Fiscalía.
“El acusado tenía la grave responsabilidad de defender la Constitución, salvaguardar la nación y esforzarse por promover la libertad y los derechos del pueblo” y “es innegable que abandonó sus deberes como presidente al exacerbar aún más el malestar social a través del delito en cuestión”, ha señalado el tribunal.
Según la agencia Yonhap, Yoon no solo trató de eludir la ejecución de la orden de detención dictada contra él por decretar de forma ilegal la ley marcial, sino que también utilizó a miembros del servicio de seguridad como sus propios “soldados rasos”.
La defensa del exmandatario, que ya cumple cadena perpetua por intento de golpe de Estado vinculado a la proclamación de la ley marcial, ha anunciado que recurrirá esta nueva sentencia.
La ley marcial decretada en diciembre de 2024 fue revocada pocas horas después por la Asamblea Nacional, que aprobó una resolución reclamando su anulación. En las semanas posteriores, los parlamentarios votaron a favor de su destitución y, en abril de 2025, el Tribunal Constitucional confirmó su cese definitivo.
El expresidente afronta además otra solicitud de 30 años de prisión por parte de la Fiscalía, que le responsabiliza de haber puesto en peligro al país con el envío de drones de combate a Corea del Norte en 2024. Paralelamente, su esposa, Kim Keon Hi, también encarcelada, fue sentenciada esta semana a cuatro años de prisión por corrupción.