TUI Group ha ajustado a la baja su previsión de resultado neto de explotación (Ebit) subyacente para el ejercicio fiscal 2026, que ahora se sitúa en una horquilla de entre 1.100 y 1.400 millones de euros, frente a los 1.414 millones de euros calculados anteriormente. El grupo atribuye este recorte al impacto del conflicto en Oriente Próximo, que en marzo le ocasionó pérdidas de 40 millones de euros, incluyendo las operaciones de repatriación y las consiguientes alteraciones en su operativa.
De forma paralela, la compañía ha optado por retirar su previsión anual de ingresos hasta que “las condiciones se estabilicen”. La anterior guía apuntaba a una facturación de 24.200 millones de euros, lo que suponía un incremento del 2,4% respecto al ejercicio precedente.
Pese a este contexto, el grupo turístico alemán prevé un avance de cinco millones de euros en su Ebit del segundo trimestre de su año fiscal, hasta alcanzar los 25 millones de euros frente al mismo periodo del año anterior, un avance que atribuye al proceso de transformación de su división de Mercados y Aerolíneas.
A 15 de abril, TUI tenía asegurado el 83% de sus necesidades de combustible para sus aeronaves de cara a la temporada de verano y el 62% para el invierno 2026/27. Además, más del 80% de los costes energéticos del ejercicio fiscal 2026 están ya cubiertos en el negocio de cruceros.
En un comunicado, el grupo subraya que el conflicto en curso y la falta de claridad sobre su duración continúan reduciendo la visibilidad a corto plazo y fomentan una actitud más prudente entre los consumidores.
Durante la guerra en Oriente, TUI repatrió en marzo a unos 10.000 pasajeros, entre ellos alrededor de 5.000 viajeros de los cruceros Mein Schiff 4 y Mein Schiff 5 y unos 5.000 clientes procedentes de distintos mercados europeos, además de otros 1.500 miembros de tripulación.
En relación con estos dos barcos, el 19 de abril, con la tregua de hostilidades, ambos pudieron abandonar el Golfo Pérsico sin incidentes, tras la coordinación y el visto bueno de las autoridades competentes.
El resto de la flota de TUI Cruises y la operativa de Marella Cruises mantienen una evolución comercial que refleja un entorno de reservas “sólido” y “sostenido” tras una temporada especialmente favorable.
Desplazamiento de la demanda hacia el Mediterráneo occidental
Por otra parte, TUI destaca que el actual escenario geopolítico ha provocado un desplazamiento parcial de la demanda de los clientes, que ha pasado de los destinos del Mediterráneo oriental a los del Mediterráneo occidental.
“Los clientes muestran mayor cautela y reservan con menos antelación a las fechas de salida”, ha señalado el grupo alemán.
Como consecuencia, los ingresos ya contratados de la división de Mercados y Aerolíneas para la campaña de verano se sitúan actualmente un 7% por debajo de los niveles del año anterior, mientras que la ocupación hotelera también ha retrocedido, quedándose un 7% por debajo en el segundo semestre.
Esta tendencia se explica por el impacto de la guerra de Irán, especialmente en destinos como Turquía, Chipre y Egipto, así como por los efectos del huracán registrado en el Caribe.
TUI ha avanzado que ofrecerá información adicional y una actualización más detallada cuando publique sus resultados del segundo trimestre y del primer semestre el próximo 13 de mayo.