El presidente de Unicaja, José Sevilla, ha defendido que el modelo de banca apoyado en inteligencia artificial (IA) que está impulsando la entidad puede convertirse en una vía eficaz para reducir la exclusión financiera.
La estrategia tecnológica de Unicaja se está desarrollando en colaboración con Nvidia, Google y Deloitte. La entidad ha bautizado este enfoque como “banca conversacional”, dado que pretende que los usuarios puedan operar y contratar productos mediante diálogos con la IA.
“La banca conversacional lo que va a permitir es el acceso a todos los sistemas a colectivos muy amplios”, ha señalado Sevilla durante su participación en un foro organizado por el diario ‘elEconomista’.
El máximo responsable del banco andaluz ha detallado que Unicaja lleva más de un año inmersa en este proyecto y que la previsión es que a finales de este ejercicio comiencen a materializarse los primeros resultados tangibles. La IA figura como uno de los ejes centrales del plan estratégico de la entidad, vigente hasta 2027.
Sevilla ha advertido igualmente de los desafíos asociados a la IA en el ámbito de la ciberseguridad, aludiendo en particular al modelo Mythos de Anthropic, que en las últimas semanas ha llevado incluso al Banco Central Europeo (BCE) a convocar a los responsables de riesgos de la banca del continente.
“Hay muchas entidades que han avanzado mucho en moverse hacia la nube, pero moverte hacia la nube, que puede tener ventajas a corto plazo, también genera vulnerabilidades a medio plazo”, ha apuntado.
Ante este contexto, Sevilla ha planteado la necesidad de una cooperación estrecha entre las entidades financieras europeas en materia de ciberseguridad. Asimismo, ha reclamado una “cierta revisión” a escala comunitaria sobre la estrategia del continente en relación con la IA “para no perder el ritmo”.
Al ser cuestionado por la desregulación, uno de los asuntos que más preocupa a la banca europea y a sus patronales, Sevilla ha subrayado que en Europa existe el “reto” de la simplificación regulatoria. Aunque ha reconocido que los supervisores son conscientes de este desafío, ha matizado que “no es evidente” que exista una voluntad real de rebajar las exigencias normativas. “Al final se dedican a regular, y decirles que tienen que regular menos no es fácil”, ha remachado.
No obstante, y frente a otras posiciones del sector, el presidente de Unicaja ha rechazado que un marco regulatorio más estricto en Europa respecto a Estados Unidos o Reino Unido constituya un “elemento de falta de competitividad”. A su juicio, resulta “más importante” avanzar en la integración bancaria europea.
Sevilla ha recordado, además, que la entidad mantiene conversaciones con WiZink para estudiar una posible operación corporativa. En cualquier caso, ha precisado que Unicaja continúa “mirando oportunidades”, aunque siempre con un enfoque complementario, orientado a reforzar sus capacidades actuales.