‘Visionarios’ del futuro laboral: trabajar por proyectos, cambiar de empresa y el currículum de habilidades

Sofía Medem es la fundadora de Connecting Visions, una consultora diferente, que conecta empresas con consultores ‘freelancers’. El próximo 27 de abril organizan ‘Visionarios’, un evento con las personas que ya están ideando el mañana del mercado laboral: “La mejor manera de predecir el futuro es crearlo juntos”

9 minutos

Sofía Medem es la fundadora de Connecting Visiones y organiza ‘Visionarios’, un evento sobre el futuro del mercado laboral. Sofía Medem.

Sofía Medem es la fundadora de Connecting Visiones y organiza ‘Visionarios’, un evento sobre el futuro del mercado laboral. Sofía Medem.

Comenta

Publicado

9 minutos

Más leídas

Tras una dilatada carrera, que la llevo a ser socia de una Big Four, Sofía Medem comprobó in situ cuáles eran las principales carencias de las consultoras profesionales y decidió crear algo diferente: es la fundadora y CEO de Connecting Visions, una plataforma que conecta empresas con consultores independientes. Con Demócrata habla de lo que hacen, del futuro del trabajo y, sobre todo, de Visionarios, el evento que organizan el próximo 27 de abril.

Asegura que la mejor manera de predecir el futuro (y, quizá, también de tener cierto control sobre él) es “crearlo juntos”. Por ello, reunirán a diferentes personas que ya están tratando de idear ese mañana del mercado laboral, en el que, barrunta Medem, ya no se trabajará por un puesto, sino por un proyecto; en el que habrá currículums solo de competencias y habilidades (soft skills) o en el que ya no importará tanto si estás en nómina o eres freelance.

Pregunta: ¿Qué es Connecting Visions y por qué es tan distinta a otras consultoras?

Respuesta: En Connecting Visions siempre decimos una frase que es: “Los visionarios cambian el mundo conectando con personas”. Lo que ha hecho siempre la consultoría tradicional, de management consulting, es aportar expertos a las empresas para que resuelvan sus retos de negocio. El problema de ese modelo es que siempre intentan ‘colocar’ a la persona que tienen en nómina, que puede ser la mejor para ese reto, o, a lo mejor, es la que tienen en ese momento disponible.

Pero, en la actualidad, se dan dos circunstancias: por un lado, hay una gran cantidad de jóvenes que no quieren estar en estas estructuras organizativas y quieren ser freelance. Por otro, existe talento senior que con 50 años se encuentra sin trabajo y con mucho que aportar.

Es decir, hay muchísimos expertos independientes, y lo que hemos hecho es, en lugar de tener gente en nómina, crear un ecosistema donde todos esos expertos se dan de alta y cada vez que una empresa necesita a alguien, buscamos exactamente la horma de su zapato. Por ejemplo, una persona que haya resuelto esa misma problemática y que le puede ayudar en ese momento a acelerar los resultados, porque ya se ha enfrentado a ese reto previamente.

P: ¿De qué sectores son principalmente esos ‘freelancers’?

R: Trabajamos con absolutamente todos los sectores. En cuanto a la cualificación, son niveles de mánager para arriba. Es gente que realmente puede marcar la diferencia en la cuenta de resultados. De hecho, a veces nos piden incluso niveles de CEO en formato ínterin. Esta figura, la del ínterin management, está superextendida en el mundo anglosajón.

P: En su web dicen que el 85% de los directivos no están satisfechos con las grandes consultoras, ¿surge de ahí la idea de la empresa?

R: Efectivamente, la idea sale en parte de ahí, porque yo he sido consultora casi toda la vida. Tuve una carrera tradicional, hasta llegar a ser socia de una Big Four. Me daba mucha rabia ver dos problemas fundamentales que causan ese descontento por parte de los directivos.

Uno es que muchas veces las ideas se quedan en el papel: las consultoras hacen grandes power points y muchas veces dan ideas muy buenas, pero luego esas ideas hay que implementarlas. Y genera mucha frustración –tanto al cliente como al propio consultor– ver que esos power points, por los que encima han pagado una barbaridad, se quedan en un cajón porque no hay nadie capaz de llevarlos a la práctica. Normalmente, lo más pragmático es que la persona que diseña sea la misma que ejecuta.

Y luego, otro punto de dolor enorme en el sector de la consultoría es el famoso ‘te doy gato por liebre’. Al final, el manager de la consultora es más bien un comercial. Los que ejecutan el proyecto son juniors. Esto también genera frustración en el cliente porque primero llega el socio a venderte, que te encanta y te genera confianza. Pero luego, una vez que has comprado el proyecto, vienen unas personas junior, muy listas y muy talentosas, pero todavía muy inexpertas, que son las que lo llevan a cabo.

P: En Connecting Visions habéis organizado el evento ‘Visionarios’, ¿qué es?

R: En Visionarios lo que queremos es crear un club donde las personas que tengan interés y quieran aportar al futuro del trabajo puedan participar proactivamente. Nuestra visión es que hay tres patas básicas sobre las que se asienta cómo está cambiando el futuro laboral: el cambio tecnológico, el reto demográfico y el cambio cultural.

Está claro que el tema de la IA es “preocupante”, aunque según el World Economic Forum van a aparecer 170 millones de nuevos empleos y van a desaparecer 92, el tema es, ¿será a la misma velocidad?, y parece que el ritmo de automatización completa de tareas está siendo rapidísimo. Si a esto le añadimos que el 30% de la población tendrá más de 65 años en 2030, y que tanto la generación Z, como esa generación busca propósito… ¿cómo será el futuro del trabajo?

Creemos que ese futuro está planteando toda una serie de cambios y de dilemas y queremos crear una comunidad donde se compartan las mejores prácticas, porque pensamos que la mejor manera de predecir el futuro es crearlo juntos. De hecho, este evento es solo el primero, pero la idea es hacer más y generar contenido.

Tenemos la suerte de tener llegada tanto a líderes empresariales, como a directores generales, directores de recursos humanos o directores de gestión del cambio, gente que tiene impacto en el futuro del trabajo, también empresarios, emprendedores (cuyas compañías están muy relacionadas con este tipo de temas) y líderes de opinión.

Que, a lo mejor, luego llega la inteligencia artificial y nos quita el trabajo a todos, pues mala suerte, pero al menos lo habremos intentado. En cualquier caso, hay síntomas que nos incitan a ser optimistas: vemos una corriente de liderazgo muy humanista y queremos generar un caldo de cultivo para hablar de estos temas.

P: ¿Qué papel queréis que tengan las personas que se unan a esta comunidad, y que no forman parte de Connecting Visions?

Me encantaría que tuvieran un rol activo, que para mí es, por un lado, que compartieran su conocimiento, que participaran en la creación de contenido, y luego, sobre todo, que compartieran proyectos, bien con los propios del club, o incluso, si quieren, también creando un contenido, un paper.

P: Además de estos eventos públicos, ¿se organizarán también actos privados: charlas, reuniones, desayunos?

Sí, este año ya está planteado que haya otros dos eventos, que serían más en formato petit comité. Cuando hablamos de Visionarios, hablamos de creer, crear y conectar. Vamos a lanzar como un manifiesto asociado, porque todos tenemos que creer en unos determinados principios.

P: ¿Cómo va a ser el primer evento, el del 27 de abril?

Primero haré yo una introducción que se va a estructurar en torno a cinco ejes. Después habrá una parte de participación general y una mesa redonda.

Estos cinco ejes de cambio son:

1. Qué trabajo: de trabajo asociado a una compañía, a trabajo asociado al tipo de reto que resuelvo.

Creemos que ha habido un cambio: se ha pasado de pensar que tu trabajo es un puesto de trabajo muy estático, donde pasabas 15, 20 años o casi toda la vida en una empresa, a la que asociabas tu identidad. Sin embargo, ahora, se pasa a trabajar por proyectos asociados a retos concretos que tienen principio y fin. En Estados Unidos, el 40% de la gente trabaja ya por proyecto.

P: Un inciso: cuándo dice que se trabaja por proyecto, ¿hablamos de autónomos o personas contratadas para un proyecto en particular?

R: Cada vez más, en las empresas, muchísima gente que trabaja con nómina, en realidad se les ha fichado para un determinado proyecto. O sea, las estructuras son mucho más líquidas, ya no está tan garantizado que vayas a tener un puesto dependiendo de un departamento.

Ya no penaliza en el currículum tanto como antes que una persona haya estado cuatro años en una empresa, cuatro en otra, tres en otra. Ahora, si te lo sabe explicar y si en cada una de esas empresas ha obtenido unos logros (que puedas verificar) pues no hay ningún problema. Te diría incluso que indica una curva de aprendizaje más acelerada.

2. Para qué se trabaja: de salario a propuesta valor empleado

Antes la gente trabajaba mucho por un salario y una seguridad y ahora es muy interesante cómo todo esto está cambiando y el tema del propósito, por ejemplo, está siendo absolutamente fundamental. Antes era vivir para trabajar, ahora entendemos que la vida tiene un componente familiar, social, espiritual... Muchas piezas y el trabajo es una más. Llama mucho la atención que, entre la generación Z, solo el 6% quiere llegar a la alta dirección o que el 80% valore la flexibilidad.

3. Cómo se organiza el trabajo: de jerarquía a red

Hemos pasado de unas estructuras muy jerárquicas, de ordeno y mando, a auténticos ecosistemas de colaboración.

4. Quién trabaja: de empleado a ecosistema con externos e IA

Anteriormente, pensabas en quién trabajaba en una empresa y eran los empleados. Ahora están todos los colaboradores externos, toda la red de partners, expertos, freelancers, consultores... y a todo eso hay que añadir la IA. Ya no importa tanto si tu contrato laboral con la empresa es en nómina o freelance, lo que importa es que estés alineado con el proyecto, con la visión, de ahí nuestro nombre.

5. Cuánto: de salario fijo a compensación dinámica

Esto tiene que ver con un tema interesantísimo, que es cómo se van a valorar las soft skills, puesto que ya hay inteligencias artificiales que las miden. Por ejemplo, una IA que, escuchándome, me podrá decir si mi capacidad comunicativa es alta, media o baja. O de pensamiento analítico, de estructuración de problemas... Esto nos va a permitir ser más fluidos entre distintos sectores, encajonarnos menos y, a la vez, vivimos en un mundo de datos donde casi todos los retornos son medibles. Realmente, una persona que sea absolutamente brillante y espectacular comunicando, pues podrá hacerlo en cualquier tipo de sector, y podrá medir su impacto. Por ello, seguramente veremos como modelos donde el salario fijo es la base dominante, pasaran a compensaciones más ligadas al resultado final

Por lo cual, creo que vamos hacia un mundo más humanista, donde lo que nos hace más humanos, esas soft skills, es precisamente lo que se va a valorar más y lo que nos va a permitir fluir entre distintos proyectos o distintos retos, aunque también seguramente veremos grandes brechas salariales (como de hecho ya ocurre). Veremos empresas unipersonales que con apoyo de sistemas de IA ganen fortunas, y para compensar aquellos que no puedan “subirse a la ola”, habla Elon Musk del “sueldo universal”..

P: En los currículums, ¿se empezarán a mostrar y a valorar más estas cualidades que lo habitual de Licenciaturas, másteres, cursos, etc?

R: Exacto, y creo que en el futuro va a estar muy extendido que te hagan una pruebecita para comprobar, por ejemplo, si de verdad eres buen comunicador.

P: ¿Quién estará en esa mesa redonda?

En la mesa redonda habrá cuatro personas que ya están impulsando ese futuro que nos gusta:

Sara de Pablos

Es cofounder de Greater. Antes fue la CEO Iberia de Suntory Beverage & Food Spain. Ella ha vivido en sus propias carnes lo que es tenerse que reinventar y hacer la transición. Y ha creado una compañía que ayuda a hacer esa transición. Y su visión, en la que coincido, es que las empresas también tienen cierta responsabilidad en ese momento de la desvinculación y en fomentar la empleabilidad del talento senior. Ella se dedica a preparar a las personas para que sigan aportando su experiencia, cuando ya no están vinculadas a una gran compañía.

Rafael Sarandeses

Es, en sí mismo, un ejemplo brutal de lo que te contaba sobre las soft skills. Ha pasado de estar en Fórmula 3 –que es donde empezó su carrera de conductor profesional– a estar en banca de inversión, en Goldman Sachs, Morgan Stanley, a luego dirigir una compañía como Talengo. Y está en la mesa redonda como cofundador de Wiselook.

Es una IA que, tienes una conversación con ella, y determina cuáles son tus soft skills y si estás en un nivel de excelencia o de principiante. Él cree firmemente que vamos a tener un currículum de esas soft skills.

Ángel Bonet

Es un espectáculo de hombre. Fundador y presidente de Impact, que es una consultora que ayuda a los líderes a tener compañías con propósito. Ha escrito un libro, por ejemplo, de empresas que crecen con alma. Está demostrando que aquellas compañías que tienen propósito y aquellos líderes que realmente hacen las cosas con alma, consiguen resultados de negocio superiores.

Miguel Sotomayor

Miguel es una persona que está en nuestro ecosistema de Connecting Visions y que representa claramente lo que sería el arquetipo de un ínterin management de súper alto nivel: ha pasado por una consultora –en este caso, McKinsey– y ha tenido experiencias varias en diferentes compañías.

Miguel representa muchos de los cambios que te he contado antes: es una persona que, aunque haya estado en nómina de estos proyectos, lo que le gustan son los retos. Representa ese perfil de directivo top, que sabe trabajar por proyecto, que además se sabe reinventar y que sigue aportando mucho valor con su experiencia. No le importa tanto el formato, si es freelancer o en nómina, sino que lo que le importa es el proyecto, coincidir con la visión.

P: ¿Cómo va a terminar el evento?

R: Nosotros siempre decimos que buscamos el impacto real. Al final vamos a hacer como una votación de qué cosas están poniendo en marcha los asistentes en su organización relacionadas con todo lo que hemos hablado. Habrá un QR, con el que la gente podrá comentar y votar y la idea es que se lleven iniciativas.

P: ¿Quiénes serán los asistentes: directivos, ‘freelancers’, empresarios?

R: El público lo hemos focalizado muchísimo en directivos de empresas, porque, realmente, las personas que mueven el trabajo son las que tienen impacto en miles de puestos de trabajo. Lo hemos dirigido a CEOs, directores de recursos humanos, responsables de gestión del cambio, de innovación, es decir, a las personas dentro de empresas medianas y grandes que realmente, si interiorizan estos cambios, pueden ser parte de una solución que a todos nos guste.