El portavoz adjunto de EH Bildu, Oskar Matute, ha emplazado al PNV a sentarse a negociar un acuerdo sobre el uso del euskera en las OPEs tomando como base “los mínimos” que ambas formaciones comparten. Lo hace después de que, a su juicio, haya quedado en evidencia “la desunión” entre los jeltzales y el PSE-EE en torno a la reforma de la Ley de Empleo Público. Además, ha mostrado su inquietud por “la parálisis” que, según denuncia, generan las discrepancias entre PNV y socialistas en las conversaciones sobre el nuevo estatus, pese a ser socios en el Gobierno.
En una entrevista en Onda Vasca, recogida por Europa Press, Matute ha señalado que, ante “la desunión patente” entre PNV y PSE-EE sobre la reforma de la Ley de Empleo Público para blindar el euskera en las OPEs, el debate se reduce prácticamente a dos alternativas: la propuesta del PNV y la de EH Bildu.
“Y si el PNV quiere sacar adelante esa Ley y lo quiere hacer sin su socio, tendrá que mirar a EH Bildu, pero eso supone intentar negociar e intentar llegar a acuerdos. EH Bildu tiene la mano tendida para tratar de negociar y alcanzar acuerdos, pero esto no puede pasar porque se imponga una de las dos fórmulas y el otro tenga que aceptarla como un trágala en el que no pueda modificar ni una coma”, ha advertido.
En su opinión, un pacto no puede entenderse “como un escenario donde una parte se impone a la otra en todo y la otra parte traga en todo, sino como un escenario en el que se ponen encima de la mesa las propuestas”, para estudiar los puntos mínimos de coincidencia y los aspectos que generan distancia.
“A partir de esos mínimos que nos unen, intentamos desarrollar una propuesta que sea efectiva y útil, porque si algo se ha demostrado en el tiempo es que llevamos décadas también aquí de retraso para lo que tendría que ser una realidad, que es el afianzamiento del euskera, como lengua nacional, como lengua propia y oficial, como es el castellano también, en términos de solvencia para que cualquier ciudadano pueda dirigirse a la Administración en la lengua que estime oportuno. Eso no se da ahora y tampoco tiene que hacerse en términos de colisión, lesión o conflicto con los trabajadores”, ha subrayado.
Matute ha defendido que “se pueden pautar ritmos, se pueden pautar procesos para que aquella persona que todavía hoy no tiene adquiridos esos conocimientos en una de las dos lenguas oficiales, en este caso el euskera, pues pueda adquirirlos”. A su entender, el reto está en acompasar los plazos para que la normalización del euskera avance sin generar tensiones laborales.
En esta línea, ha insistido en que “esa es la cuestión de siempre, pero creo que estamos hablando de un elemento que es importante para un país como el nuestro que se jacta, y me parece muy bien que sea así, de tener una identidad propia, de tener un bagaje histórico y que, además, quiere proyectarlo al futuro, no en términos cerrados o excluyentes, sino de aportación colectiva, y que tiene que ver muchísimo con el euskera”.
NUEVO ESTATUS
En cuanto al nuevo estatus político, Oskar Matute ha reiterado que EH Bildu mantiene “toda la disposición” para alcanzar un acuerdo amplio. “Nosotros vamos a mantener la mano tendida para alcanzar ese nuevo estatus, porque creemos que este país merece y ha demostrado solvencia para gestionar sus propias decisiones y sus propias capacidades y recursos”, ha manifestado.
Tras reafirmar que la coalición soberanista aspira a profundizar en el autogobierno, ha explicado que persiguen “que se reconozca el carácter nacional de Euskal Herria, no como un capricho, sino como una necesidad” de proyección “en un futuro cada vez más global, donde se difuminan las identidades propias en favor de una identidad colectiva, que nada tiene que ver con el progreso social o multiculturalidad, sino con una especie de orden neoliberal de las cosas”.
“Nosotros seguimos ahí con plena disposición, pero señalaba también otro elemento de divergencia. Yo creo que muchas veces los elementos de divergencia entre los socios de Gobierno lo que provocan es parálisis.