El pleno del Parlamento Europeo ha respaldado este martes la que se convertirá en la primera normativa común de la UE sobre bienestar de perros y gatos, un paquete legal que reforzará la protección de los animales de compañía mediante límites a la cría, la obligación de llevar microchip y el registro en bases de datos nacionales para frenar el comercio ilegal de mascotas.
Según los datos de 2023 de la REIAC-Red Española de Identificación de Animales de Compañía, en Euskadi había registradas 425.354 mascotas, de las que 392.234 eran perros, 32.138 gatos y 982 hurones.
Este nuevo marco legal, que aún requiere el visto bueno formal de los Veintisiete para su entrada en vigor y posterior transposición a las legislaciones de todos los Estados miembro, se aplicará en una Unión Europea en la que, de acuerdo con las cifras de Bruselas, viven más de 72 millones de perros y 83 millones de gatos, con un mercado anual valorado en 1.300 millones de euros.
Una vez la ley sea efectiva, los vendedores, criadores y refugios dispondrán de un periodo transitorio de cuatro años para ajustarse a todas las exigencias de bienestar previstas, mientras que los propietarios de animales que no se destinen a la venta contarán con plazos más amplios: 10 años para los perros y 15 para los gatos.
Las mismas obligaciones de trazabilidad y bienestar se aplicarán a los animales importados, que deberán llevar microchip y ser inscritos, en un máximo de cinco días desde su llegada al territorio europeo, en alguna de las bases de datos nacionales de la UE, que estarán conectadas entre sí para mejorar el control de los movimientos de mascotas.
En el caso de desplazamientos sin fines comerciales, los perros y gatos procedentes de terceros países también deberán ser registrados por su dueño en un plazo máximo de cinco días en una base de datos europea específica para viajeros con mascotas, que se creará precisamente al amparo de esta nueva legislación.
Restricciones a la cría y prohibición de mutilaciones
La futura ley comunitaria fijará normas para la cría de perros y gatos, como la limitación del número de camadas y la fijación de una edad mínima y máxima para la reproducción. Asimismo, quedarán vetadas prácticas como la endogamia --salvo cuando sea imprescindible para conservar razas locales con un acervo genético reducido-- o el cruce de razas con especies silvestres.
Las mutilaciones dolorosas como el corte de orejas, el corte de cola o la extracción de garras también quedan prohibidas, con la excepción de los casos en que esté indicado por prescripción médica.
La norma obligará a garantizar el bienestar de los animales proporcionándoles agua limpia y fresca en cantidad suficiente, alimentación adecuada y unas condiciones de alojamiento apropiadas.
Igualmente se regulan cuestiones como que los perros de más de ocho semanas tengan acceso diario a un espacio al aire libre o realicen paseos cada día.
En lo que respecta a los requisitos de los operadores y centros como los refugios, las nuevas reglas recogen que todos los ejemplares deberán llevar microchip y estar inscritos en bases de datos nacionales antes de ser vendidos o entregados en adopción.
Los cuidadores tendrán que contar con una formación adecuada sobre el comportamiento y las necesidades de los animales a su cargo y se deberá asegurar la visita periódica de veterinarios a las instalaciones en las que se encuentren perros y gatos.
Además, se introducen obligaciones como que el vendedor o refugio que entrega un animal informe correctamente a la persona que lo adopta sobre las responsabilidades de una tenencia “responsable” y se prohíbe a los operadores abandonar perros o gatos. Tampoco podrán destinarse a la cría perras y gatas que hayan pasado ya por dos cesáreas.
Quedarán igualmente excluidos de los programas de cría los ejemplares con rasgos extremos, con el fin de evitar que estos se transmitan a futuras generaciones cuando exista un alto riesgo de efectos negativos para su bienestar o el de su descendencia.
Los gatos y perros con rasgos malformaciones extremas o mutilaciones serán excluidos de participar en competiciones, espectáculos o exhibiciones.