Ampliación | Andy Burnham asume como primer ministro británico tras el encargo del rey Carlos III

Andy Burnham asume como primer ministro británico tras la dimisión de Keir Starmer y promete un nuevo rumbo político y económico para Reino Unido.

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Andy Burnham, nuevo primer ministro de Reino Unido. Europa Press/Contacto/Stephen Chung

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El recién elegido líder del Partido Laborista, Andy Burnham, se ha convertido este lunes en el nuevo primer ministro de Reino Unido después de aceptar el encargo del rey Carlos III de Inglaterra para formar Gobierno tras la dimisión de Keir Starmer, comprometiéndose a impulsar un modelo político y económico que funcione para todos los ciudadanos.

La designación se ha producido en una audiencia en el Palacio de Buckingham, celebrada poco después de que Starmer presentara oficialmente su renuncia ante el monarca. En ese encuentro, el rey Carlos III ha pedido a Burnham que forme un nuevo Ejecutivo, propuesta que el dirigente laborista ha aceptado.

“Su Majestad ha recibido en audiencia al diputado Andrew Burnham y le ha pedido que formara una nueva Administración. Andrew Burnham ha aceptado la oferta del Rey y han estrechado las manos con motivo de su nombramiento como primer ministro”, ha señalado el Palacio de Buckingham en un mensaje difundido en redes sociales.

Instantes más tarde, Burnham ha comparecido ante los medios en Downing Street, donde ha sido recibido entre aplausos y vítores por decenas de trabajadores, confirmando públicamente que asumía el cargo. “Al hacerlo, soy plenamente consciente de que soy la sexta persona en los últimos diez años en recorrer esta calle. El séptimo primer ministro desde 2016”, ha subrayado en su primer discurso como jefe de Gobierno.

En sus palabras iniciales, ha descrito esta etapa como “un momento para la reflexión y para renovar los propósitos”, defendiendo que la coyuntura política “exige que mi generación de políticos dé un paso adelante y esté a la altura del nuevo reto”. “Reino Unido debe demostrar al mundo que podemos retomar nuestra estabilidad y este es nuestro desafío: hacer que la política funcione, que funcione mejor”, ha añadido.

Burnham ha planteado su llegada a Downing Street como un punto de inflexión para cerrar la crisis política abierta tras el referéndum del Brexit hace una década. En esta línea, ha prometido acometer las mayores transformaciones de los últimos 40 años con el fin de establecer “un nuevo modelo político y un nuevo modelo económico” que corrija los “caminos equivocados” de los años 80, aludiendo a la etapa de Margaret Thacher, cuando “la política se centralizó, la economía se privatizó y amplias partes del país se desindustrializaron”.

El nuevo primer ministro ha incidido en que su prioridad será mejorar las condiciones económicas de la población, adelantando que presentará a finales de año un plan para definir la estrategia de la próxima década. Como primera gran iniciativa, se ha marcado el objetivo de “acabar con el fenómeno de las personas sin hogar”. “Se trata de situar los valores y los criterios adecuados en el centro de la acción del Gobierno”, ha remarcado.

Primeros nombramientos en el Ejecutivo

Paralelamente, este mismo lunes se han anunciado los primeros ajustes y ratificaciones en el Gobierno. David Miliband, que lideró el Partido Laborista entre 2010 y 2015 y ocupaba hasta ahora la cartera de Energía, pasa a ser el nuevo ministro de Asuntos Exteriores, mientras que John Healey asume el Ministerio de Finanzas como otra de las principales novedades.

Yvette Cooper será la responsable de Sanidad y Atención Social, mientras que Pat McFadden mantiene el Ministerio de Trabajo y Pensiones. También continúa en el cargo Shabana Mahmood como ministra del Interior, y Pat McFadden sigue al frente de Trabajo y Pensiones.

El exalcalde de Mánchester ha prometido un paquete de medidas dirigidas a los jóvenes, con especial atención al acceso al empleo, la educación y la vivienda, y ha defendido la necesidad de construir “un nuevo sentimiento de unidad nacional, de objetivo común y de optimismo”. “Hagamos de este el momento en el que Reino Unido empiece a creer”, ha manifestado en sus primeras palabras como 'premier' británico.

Con su nombramiento, Burnham se convierte en el séptimo primer ministro que gobierna el país en la última década, un periodo marcado por la inestabilidad política derivada del referéndum de junio de 2016 sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Su antecesor, Starmer, ha abandonado Downing Street recalcando que deja una economía “más fuerte” y una defensa “más sólida”, al tiempo que ha expresado su apoyo al nuevo líder británico.

El exregidor de Mánchester se ha consolidado como la figura llamada a revertir el desgaste del Ejecutivo y a revitalizar el laborismo. En un tiempo muy breve, logró hacerse con un escaño en la Cámara de los Comunes gracias a las elecciones parciales en Makerfield, lo que le permitió concurrir a las primarias internas, en las que se impuso con 349 apoyos entre los diputados laboristas.

Tras jurar el cargo, Burnham ha mantenido sus primeras conversaciones internacionales con dirigentes como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el presidente francés, Emmanuel Macron; y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

El nuevo primer ministro también ha hablado con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, a quienes ha trasladado su voluntad de avanzar hacia “una relación más cercana” con la Unión Europea.

Asimismo, ha conversado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a quien ha señalado que la designación del hasta ahora ministro de Defensa, John Healey, como nuevo ministro de Finanzas “es una potente declaración de intenciones”, en alusión al compromiso de gasto en defensa. Rutte, por su parte, ha destacado el respaldo de Burnham a Ucrania.

Respuesta y críticas de la oposición

La líder de la oposición, Kemi Badenoch, ha felicitado a Burnham por su nombramiento, pero ha aprovechado para reprochar que llega a Downing Street “sin haber presentado un plan claro para afrontar ninguno de los problemas a los que se enfrenta el país” y ha criticado que haya rechazado comparecer ante el Parlamento para responder a las preguntas de los diputados.

“No es un comienzo prometedor”, ha señalado, advirtiendo de que hereda una coyuntura económica “difícil”, con “el endeudamiento, la inflación y el desempleo” al alza desde las elecciones de 2024, en las que el Partido Laborista obtuvo una victoria contundente.

En relación con las primeras medidas anunciadas por el 'premier', la dirigente conservadora ha insistido en que debe detallar cómo piensa sufragarlas, “dado que los impuestos ya son demasiado elevados y que el nivel de endeudamiento ya es excesivo”.

Badenoch ha advertido de que “no debe repetir los errores del gobierno de Keir Starmer, que fracasó porque se negó a plantar cara a los diputados laboristas de su ala izquierda y a sus constantes exigencias de subir los impuestos para financiar un mayor gasto en prestaciones sociales”, y ha ofrecido su colaboración en políticas de contención del gasto público.

En materia energética, ha reclamado “políticas de sentido común” que permitan a Reino Unido disponer de “energía más barata, impuestos más bajos, reducir el gasto en prestaciones sociales y unas fronteras más seguras”. “Allí donde apoyemos su agenda, lo diré, pero siempre me opondré a la inclinación de los diputados laboristas por subir los impuestos y aumentar el gasto público”, ha concluido en su carta pública al nuevo primer ministro.

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