La comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib, ha reiterado este miércoles que los integrantes de la flotilla humanitaria con destino a Gaza "no son delincuentes condenados" y ha subrayado que el activismo "pacífico" constituye un derecho fundamental. Sus palabras llegan tras la polémica generada por el vídeo difundido por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, en el que reprende a los activistas detenidos, esposados y de rodillas en el puerto de Ashdod.
"Mira este vídeo. No se trata de delincuentes condenados. Son activistas que intentan llevar pan a quienes pasan hambre", ha señalado la comisaria en sus redes sociales, en la que supone la primera reacción de un miembro del Ejecutivo comunitario a las imágenes publicadas durante la jornada por el propio Ben Gvir.
Lahbib ha incidido en que "el activismo pacífico y la libertad de reunión son derechos fundamentales" y ha reclamado en el mismo mensaje que "hay que proteger a la población civil". "Hay que respetar el Derecho Internacional Humanitario. Nadie debería ser castigado por defender a la humanidad", ha remachado.
El portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Anouar El Anouni, también ha reaccionado al controvertido vídeo, calificando de "totalmente inaceptable" la actitud de Ben Gvir y destacando que "sus propios colegas del Gobierno" israelí se hayan desmarcado de ese comportamiento.
El Anouni ha instado a las autoridades israelíes a proceder a "la rápida puesta en libertad de todos los detenidos" y a garantizar "la protección y el trato digno de estos activistas, entre los que se encuentran varios ciudadanos de la UE", 33 de ellos con nacionalidad española.
"Toda persona detenida debe ser tratada con seguridad, dignidad y de conformidad con el Derecho internacional", ha recordado en un mensaje difundido igualmente en sus redes sociales.
Las escenas en las que se ve a Ben Gvir agitando una bandera israelí y caminando entre los activistas internacionales esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod, adonde fueron trasladados tras la interceptación en aguas internacionales del mar Mediterráneo de una nueva flotilla, han provocado un fuerte revuelo internacional. Italia, España, Francia, Canada y Países Bajos han presentado quejas formales convocando a los embajadores de Israel en sus capitales, a las que se han sumado las críticas de Polonia, Grecia y Reino Unido.