El ataque registrado esta madrugada durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, que obligó a evacuar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la Primera Dama Melania y a todo su Gabinete, ha provocado una oleada de condenas unánimes por parte de aliados del mandatario, socios internacionales e incluso dirigentes de la oposición.
Entre las primeras reacciones, previsibles dada su cercanía con el presidente, figuran las del jefe de Estado argentino, Javier Milei, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que han celebrado que Trump haya salido ileso del suceso.
“Nos alivia saber que el Presidente y la Primera Dama se encuentran bien y a salvo”, ha manifestado Netanyahu en su nombre y en el de su mujer, Sara. “Enviamos nuestros mejores deseos de una pronta y completa recuperación al agente de policía herido y felicitamos al Servicio Secreto de los Estados Unidos por su rápida y decisiva actuación”, ha añadido.
También se ha pronunciado otra aliada de Trump, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que ha expresado su “plena solidaridad” y su “más sincero afecto” al presidente Trump, a la primera dama Melania, al vicepresidente JD Vance y a todos los asistentes “por lo ocurrido en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca de anoche”.
“Ningún odio político puede encontrar espacio en nuestras democracias. No permitiremos que el fanatismo envenene los lugares del libre debate y de la información. La defensa de la civilización debe seguir siendo la barrera infranqueable contra toda deriva intolerante, en protección de los valores que fundan nuestras naciones”, ha manifestado.
Un muy “preocupado” Viktor Orbán ha trasladado sus “pensamientos y oraciones” a su “amigo” Trump y a la primera dama Melania en nombre del pueblo húngaro, al que continúa representando como primer ministro saliente.
Incluso rivales políticos como el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, han querido hacer llegar su respaldo al presidente. “La prensa libre es fundamental en este país y la violencia nucna es aceptable”, ha indicado el gobernador.
En este contexto, ha adquirido especial relevancia el mensaje de la expresidenta de la Cámara de Representantes y una de las figuras más destacadas del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, cuyo esposo Paul fue agredido en 2022 por un individuo vinculado a movimientos conspiratorios de la ultraderecha estadounidense.
“Como persona cuya familia ha sufrido violencia política, mis oraciones están con el agente herido y con todos los afectados por el trauma de estos horribles incidentes”, ha indicado Pelosi antes de expresar su “gran alivio” por la ausencia de fallecidos.
Condena global a la violencia política
Junto a los mensajes de apoyo, numerosos líderes han aprovechado para denunciar un nuevo episodio de violencia política en torno a Trump, en la línea de lo ocurrido durante el intento fallido de asesinato en 2024, durante un mitin en Pensilvania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y su jefa de la diplomacia, Kaja Kallas, han reiterado que “la violencia política no tiene cabida en una democracia” y han subrayado que un acto “destinado a honrar la libertad de prensa jamás debería convertirse en un escenario de miedo”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha sumado igualmente a las condenas, recalcando que “la violencia nunca es el camino” y que “la humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz”.
Un “consternado” primer ministro británico, Keir Starmer, ha advertido de que “cualquier ataque a las instituciones democráticas o a la libertad de prensa debe ser condenado en los términos más enérgicos posibles”. En la misma línea, el presidente francés, Emmanuel Macron, “ha condenado que el “ataque armado contra el Presidente de los Estados Unidos anoche es inaceptable”, que “la violencia no tiene cabida en una democracia” y que Donald Trump tiene “todo” su apoyo.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha insistido en que “la violencia no tiene cabida en una democracia” y ha recordado que es el pueblo quien “decide por mayoría de votos, no con armas”.
“La violencia y las amenazas contra políticos y periodistas socavan la democracia y son inaceptables”, ha declarado por su parte el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. “Mis pensamientos están con todos aquellos afectados por el incidente, incluidos los periodistas suecos que asistieron a la cena”, ha añadido.
“Nos alegra que nadie haya resultado herido”, ha manifestado por su parte el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. “En las democracias, la lucha se libra con ideas; no hay lugar para ninguna forma de violencia”, ha añadido.