El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, anunció este lunes su intención de promover una reforma de la Constitución con el objetivo de poder cesar al presidente del país, Tamás Sulyok, quien ha rechazado abandonar el cargo tras el encuentro mantenido entre ambos en el Palacio Sándor, sede de la Jefatura del Estado.
“La República de Hungría no pertenece a Tamás Sulyok, ni a Viktor Orbán, ni a ningún partido, ni a ningún sistema político”, afirmó el jefe del Gobierno húngaro al inicio de su comparecencia ante la prensa a las puertas de la residencia presidencial, según informa el diario “Magyar Hirlap”.
Magyar había dado de plazo a Sulyok, cercano políticamente a Orbán, hasta la medianoche de este lunes para que presentara su renuncia, junto con la de otros altos cargos, entre ellos el fiscal general, Gábor Báliny Nagy, y los magistrados del Tribunal Constitucional, al considerar que el presidente no ha actuado como un jefe de Estado independiente.
En esta línea, reiteró que Sulyok no ha cumplido con su función de encarnar “la unidad de la nación” y que se ha comportado como un “títere” de Orbán. “Si el presidente de la República no renuncia voluntariamente (...) se iniciarán de inmediato los trámites necesarios”, advirtió Magyar.
El primer ministro detalló que una de las vías posibles sería activar un procedimiento de destitución. No obstante, señaló que, “en aras de proteger el cargo, no optarán por este procedimiento, sino que modificarán la Constitución”.
Tras su holgada victoria electoral, Magyar sostiene que existe una mayoría clara en la sociedad húngara que reclama un giro en el modelo político, lo que podría abrir la puerta a que el próximo jefe del Estado sea designado mediante sufragio directo y no mediante una votación parlamentaria.
El partido Tisza, liderado por Magyar, obtuvo en las elecciones de mediados de abril una mayoría de dos tercios en el Parlamento, lo que le otorga la capacidad necesaria para poner en marcha el proceso de reforma constitucional.
Por su parte, Sulyok comunicó el pasado viernes que había pedido a la Comisión de Venecia, principal órgano consultivo en materia constitucional del Consejo de Europa, que analizara la situación a la luz del marco jurídico vigente para tratar de encauzar la crisis institucional.
Respuesta de Bruselas
En paralelo, la Comisión Europea ha evitado pronunciarse de forma directa sobre el anuncio de Magyar y se ha limitado a señalar que observa con atención los acontecimientos en Budapest. “Estamos al tanto. Hemos visto las informaciones: Estamos al tanto y lo seguimos activamente”, indicó el portavoz comunitario de Justicia y Democracia, Markus Lammert.
Hace apenas unos días, Bruselas comunicó que iniciará los trámites necesarios para liberar 16.4000 millones de euros en fondos de cohesión y recuperación que permanecían bloqueados para Hungría, condicionados a la aplicación de reformas destinadas a reforzar las garantías democráticas.