Rusia ha confirmado este jueves que está apoyando las maniobras nucleares anunciadas por Bielorrusia mediante el suministro de munición nuclear para sus sistemas de misiles, en unos ejercicios que Minsk insiste en presentar como no dirigidos contra ningún país en concreto.
“No vamos a pelear con nadie si nadie nos molesta”, ha afirmado el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, presente en las maniobras celebradas este jueves en la ciudad de Osipóvichi. “No estamos amenazando a nadie (...) pero, Dios no lo quiera, no nos andaremos con rodeos”, ha advertido.
Lukashenko ha expresado su satisfacción por el desarrollo de los ejercicios en territorio bielorruso y por el desempeño de los militares de su país que han tomado parte en las maniobras realizadas en Rusia. “Dieron en el blanco. Esto demuestra que nuestros hombres han dominado estos sistemas con gran rapidez”, ha celebrado.
El mandatario bielorruso y el presidente ruso, Vladimir Putin, han mantenido una videoconferencia en la que también han participado los ministros de Defensa y altos mandos de ambos ejércitos. Lukashenko ha reiterado que no representan “ninguna amenaza para nadie”, pero ha subrayado la necesidad de conocer el manejo de este arsenal en un contexto internacional cada vez más tenso.
“Contamos con estas armas y estamos listos para defender nuestra patria común desde Brest hasta Vladivostok por todos los medios. Si tenemos algo en nuestras manos, debemos saber cómo usarlo”, ha señalado, según la agencia estatal Belta.
Putin ha destacado que los ejercicios nucleares de este jueves son los primeros que integran de forma conjunta a las Fuerzas Armadas de Rusia y Bielorrusia, remarcando al mismo tiempo que el empleo de este tipo de armamento “debería ser una medida extrema y excepcional”.
“Dadas las crecientes tensiones en el mundo y la aparición de nuevas amenazas y riesgos, nuestra triada nuclear, como siempre, debe servir para garantizar de manera fiable la soberanía de Rusia y Bielorrusia, asegurando la disuasión estratégica, el mantenimiento de la paridad nuclear y el equilibrio de poder a nivel mundial”, ha valorado el jefe del Kremlin.
EJERCICIOS MILITARES CONJUNTOS
En un comunicado, el Ministerio de Defensa ruso ha detallado que el apoyo a las unidades de misiles bielorrusas en su entrenamiento de combate comprende “municiones especiales para los sistemas Iskander-M, su carga en los misiles portadores y el desplazamiento encubierto hacia la zona de despliegue designada para preparar lanzamientos”.
Este lunes, Minsk informó de que las Fuerzas Armadas bielorrusas han iniciado un programa de adiestramiento militar con armamento nuclear para “mejorar la preparación” en el uso de “medios de destrucción modernos que incluyen municiones especiales”.
Según el Ministerio de Defensa bielorruso, la serie de maniobras se centra en el “empleo operativo de armas nucleares y de apoyo nuclear” y se lleva a cabo “bajo la supervisión del jefe del Estado Mayor de las Fueras Armadas y del vice ministro de Defensa”.
El objetivo de estos ejercicios es “perfeccionar el nivel de preparación del personal, verificar la disponibilidad de los medios de guerra y material de combate para el cumplimiento de las misiones y organizar el empleo de combate desde áreas no programadas”, indica la nota oficial.
Ante el aumento de la tensión por la posible implicación directa de Bielorrusia en la invasión de Ucrania, Minsk sostiene que estas maniobras “no van dirigidas a terceros países ni suponen una amenaza para la seguridad regional”. Moscú, por su parte, ha negado que exista intención de lanzar “ataques” desde territorio bielorruso y acusa a Kiev de tratar de provocar “un aumento de la tensión” con sus declaraciones, pese a que Rusia ya utilizó a Bielorrusia como plataforma para su ofensiva a gran escala contra Ucrania en febrero de 2022.