El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, ha dejado claro este lunes que no promoverá el retorno del país a la Unión Europea en el actual mandato, subrayando que respetará las “lineas rojas” fijadas por el Partido Laborista y que no impulsará un nuevo referéndum. Aun así, ha reconocido que la posible reintegración en el bloque comunitario es algo que desearía ver “a lo largo de su vida”.
“Tenemos una década de experiencia y, ahora que echamos la vista atrás al Brexit, no creo que haya resultado como la gente decía que lo haría en aquel momento. El Brexit ha sido más duro de lo que se propuso durante la campaña del referéndum, ha debilitado nuestra economía y también ha reducido nuestro control sobre la inmigración”, ha afirmado el dirigente británico en una entrevista en la cadena ITV.
En cualquier caso, Burnham ha recalcado que no está planteando revertir el Brexit ni solicitar el reingreso en la Unión Europea. “No durante esta legislatura. Estamos muy lejos de eso en este momento”, ha señalado, al tiempo que ha defendido la necesidad de que Londres pacte con Bruselas una serie de “medidas prácticas” para que el acuerdo vigente “funcione mejor” que en la actualidad.
De este modo, ha descartado convocar otra consulta sobre la pertenencia al bloque europeo, insistiendo en que la decisión ya se tomó y que “el 52% del país votó a favor de salir”. “No estoy proponiendo ningún cambio durante esta legislatura. No voy a apartarme de las líneas rojas que figuraban en el programa electoral del Partido Laborista”, ha remachado.
“Lo que sí puedo hacer es adoptar medidas prácticas para mejorar el funcionamiento de los acuerdos, así que habrá una cumbre entre Reino Unido y la UE”, ha indicado, en referencia al encuentro previsto en noviembre en Bruselas. Burnham pretende acudir con propuestas para reforzar los lazos con los antiguos socios europeos, haciendo hincapié en que el marco actual “no es lo bastante bueno” para los intereses de Reino Unido.
Al ser cuestionado sobre su postura personal respecto a un eventual regreso a la Unión Europea, Burnham ha admitido que le gustaría verlo “en lo que queda de vida”. “Pero no voy a adelantarme a la opinión pública. No voy a imponer mis propias opiniones en este asunto, hay que asegurarse de que el pueblo británico, sea quien tenga el control de todo el proceso”, ha explicado.
Entre los motivos que, a su juicio, justifican un acercamiento más estrecho a la UE, el ‘premier’ ha citado los problemas que afrontan las empresas exportadoras, en particular del sector alimentario. “Tiene que realizar una gran cantidad de trámites burocráticos. A menudo, eso significa que sus productos se quedan dentro de un camión o de un contenedor en uno de nuestros puertos”, ha señalado, describiendo el impacto de las nuevas barreras comerciales.
En relación con la política migratoria, también ha puesto en duda que el Brexit haya cumplido sus promesas, destacando que ahora el país registra “migración permanente y de larga duración”, en contraste con lo que antes ha descrito como “la libre circulación de personas” bajo la pertenencia al bloque europeo.
“Tenemos el tipo de inmigración equivocado. Antes había una especie de puerta giratoria: la gente venía, se quedaba dos o tres años y después regresaba a su país. Eso ha cambiado, y creo que debemos ser sinceros sobre todas estas cuestiones”, ha añadido, reclamando un debate honesto sobre las consecuencias del Brexit.