China insta a sus empresas energéticas sancionadas a desoír las represalias de EEUU

China ordena a sus empresas energéticas sancionadas por EEUU por sus presuntos vínculos con Irán que ignoren las medidas y continúen con su actividad.

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Imagen de archivo de un empleado de Hengli  Europa Press/Contacto/Ji Chunpeng

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El Ministerio de Comercio de China ha instruido este sábado a las compañías del sector energético afectadas por las sanciones de Estados Unidos por sus supuestos lazos con Irán a que mantengan su actividad con normalidad y no acaten las medidas punitivas dictadas desde Washington.

La decisión alcanza a cinco empresas, aunque el foco principal recae sobre el gigante petroquímico Hengli, responsable del gran complejo de Lianoning, considerado el segundo más relevante del país. A finales del mes pasado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EEUU (OFAC), el organismo del Departamento del Tesoro encargado de supervisar a estas compañías, comunicó la imposición de sanciones contra Hengli tras acusar a la firma de haber recibido, al menos desde 2023, cargamentos de crudo iraní de varios buques ya sancionados que, en conjunto, habrían transportado más de cinco millones de barriles.

Hengli negó cualquier vínculo con estas operaciones y criticó unas "sanciones unilaterales e ilegales" que "ignoran los hechos y violan las normas del comercio internacional". La empresa anunció igualmente la contratación de "un equipo internacional de servicios legales especializados en cumplimiento de sanciones para evaluar sistemáticamente las posibles vías de respuesta".

En este contexto, el Ministerio de Comercio chino ha difundido este sábado en su página web una directriz para que las compañías implicadas "no reconozcan, apliquen ni cumplan las sanciones estadounidenses" con el fin de "salvaguardar así "la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo, así como proteger los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos, personas jurídicas y otras organizaciones chinas".

"El Gobierno chino se opone sistemáticamente a las sanciones unilaterales que carecen de autorización de la ONU y de fundamento en el derecho internacional", remacha el comunicado del Ministerio, que adelanta que "seguirá supervisando de cerca los casos de aplicación extraterritorial indebida de leyes y medidas extranjeras".