El Gobierno chino ha salido este viernes al paso de las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazando que uno de los buques interceptados recientemente por las fuerzas estadounidenses en las proximidades del estrecho de Ormuz fuera “un regalo” de Pekín a Irán.
“China rechaza cualquier acusación o implicación que carezca de base fáctica”, ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, quien ha subrayado además que “el comercio internacional normal entre países no debe verse afectado o socavado”, de acuerdo con la información publicada por el diario chino ‘Global Times’.
Trump anunció el martes la extensión del acuerdo de alto el fuego temporal con Irán —a petición de Pakistán, que actúa como mediador— y afirmó que las fuerzas de Estados Unidos habían detenido en la zona un “regalo de China” con destino a Teherán, en el contexto del bloqueo impuesto por Washington en el estrecho de Ormuz.